Sara se levantó de su sillón. Todos observaron a la matriarca, atentos a si ella pedía algo especial. —Lo que le contaré a Ashley solo ella debe saberlo, así que les pido querida familia que toquen algo de música mientras ella y yo estamos en la habitación. Todos incluyendo Lizzie aceptaron la petición de la mujer. Ella tomó a Ashley de la mano y fue a la habitación que le habían preparado. Antes de entrar Susan, su hija Mika le paso una caja de madera que estaba sellada con un candado, uno de esos que les debes colocar los números que se le asignó para poder abrirse y acceder al contenido. Una música con flautas de madera muy propia de grupos aborígenes americanos empezaron los hijos y esposos de Susan a interpretar. Lizzie estaba muy relajada, seguía fumando aquella hierba, mientras

