Leandro. —Wou Leandro, si que tienes buena mano. —Gracias, espero mejores... Llega a tu casa, date un baño de agua caliente, toma un relajante muscular bien suave, y acuéstate a dormir un poco, porque estas super contracturada —Bueno, gracias Lea, te mando mensaje para dos semanas. —Bien, te anoto enseguida. —agarro mi libreta y la agendo—. Tengo para las nueve de la mañana sino a las dos. —A las nueve por favor. —Bien, entonces te espero cinco minutos antes asi te puedes preparar. —la acompaño a la puerta despidiéndola—. Nos vemos, que te vaya bien. —espero que suba al ascensor y miro la puerta de Camila que abre enseguida—. Listo, terminé. —¿Tienes mas turnos?. —No, no tengo nada. —me apoyo en el marco cruzado de pierna y brazos—. ¿Quieres hacer algo?. —¿Me acompañas a comprarle

