Después de comer, ambos lavaron los platos y hicieron la reserva para el hotel y compraron los boletos de avión, Scarlet ayudó a Bastian a ordenar las cosas que había llevado, su ropa y la flores las había puesto en un jarrón sobre la mesita de centro, para que adorne la sala de estar. Al cabo de un par de horas ya todo estaba ordenado. — Necesito una ducha— dijo Scarlet —Dirás necesitamos— contradijo Bastian — Bañarnos juntos, eso me encanta cariño— Scarlet se acercó provocativa a su hombre, el la recibió besando sus suaves labios con pasión. — ¡Vamos!— Ambos iniciaron a despojarse de sus prendas de vestir, y Bastian las depositó en la lavadora, Scarlet en la bañera llenó la tina de agua tibia y esparció jabón en gel, algunos pétalos de rosas y sales relajantes de baños, estaba sent

