Capítulo 20 Kate. A la mañana siguiente me desperté muy temprano, ya que, por los nervios, casi no pude dormir en toda la noche, aún no me hago a la idea de que hoy me convertiré en una mujer casada. Pero lo más triste de esta situación, es que no lo estoy haciendo por amor, sino por cumplir una promesa y por proteger a mi familia, aun así, no me arrepiento porque sé que mi sacrificio valdrá la pena. Tome un baño para despejar mi mente, al salir de la ducha me seque el cuerpo y humecte mi piel como lo hago cada mañana, me puse el bonito conjunto de lencería en encaje blanco que escogí, aunque mi futuro esposo no lo verá nunca. Me maquillé lo más natural que pude, arregle mi cabello en una trenza sencilla pero elegante y luego entre a mi closet para buscar algo blanco para la ocasión.

