Capítulo 24. Kate Después de que todos se retiraron, me quedé un momento más en el comedor a solas, simplemente lo necesitaba, mientras estaba en silencio intentaba procesar todo lo que ha pasado desde que regrese, pero sobre todo tengo que reflexionar sobre lo que me espera esta noche y las que están por venir. Apenas llevamos algunas horas de casados y vamos por la segunda discusión, para cerra nuestro primer día con broche de oro. Hace unas atrás traté de renegociar nuestra estancia en la misma habitación, le iba a plantear que dijéramos que estaba indispuesta, pero él ni siguiera, me dejo hablar, al contrario, sigue insinuando que debo cumplir con mis obligaciones como esposa. – Dios, ¿es tan arrogante, que ni siquiera se da cuenta de lo que provoca, cuando lo tengo cerca?, o ¿acaso

