Capítulo 45 – El corazón de Amara Kate. A la mañana siguiente regresamos a la casa de lo más felices, amanecer en medio del campo, después de una noche tan maravillosa como la que tuvimos. Al entrar en la casa me sorprendo mucho al ver a mi hermana con cara de poco amigos, nos saludamos y luego mi esposo se fue a cambiar de ropa para darnos un poco de espacio. - ¿Estás bien? – pregunté al quedarnos a solas. - Si… bueno, no, no lo sé… necesito hablar contigo. – su expresión era muy lamentable. - Si es sobre el tema de anoche, creo que puedes esperar a que desayunemos porque muero de hambre. - Es otra cosa aparte de esa, pero si quieres come primero, yo te espero, además, por la ropa y la cara que traes, me imagino que tuviste una noche muy agitada, ¿no es a

