Capítulo 13 René Al mañana siguiente desperté con pésimo humor, no había podido descansar más que 2 horas. Toda la noche me la pasé dándole vueltas a este asunto. Sobre todo, pensando en las condiciones que pondré ante este matrimonio que jamás planee. Y por si fuera poco tuve un maldito sueño húmedo con esa mujer que te tiene la testosterona alterada, – Dios, estoy jodido y no sé cómo voy a resistir, estar tan cerca de ella y no poderla toca. Quiero probar sus labios, su cuerpo y todo de ella, de repente mi cuerpo reacciona a mis lujuriosos pensamientos y tengo una fabulosa erección matutina. – Maldición, debo dejar de imaginarme esas cosas, me dije a mi mismo. Aunque, tal vez después, yo pueda ejercer mis derechos como… – basta, René, enfocarte – me reprendí, antes de seguir. No podía

