52. Malos presentimientos. Ahora que estoy más calmada, veo que la fiesta aun no ha empezado. De hecho, creo que lo he estropeado. Las personas se miran unas a otras buscando una explicación al retraso. Raquel, Max, y hasta Linda vienen a verme. Ella me mira con reprobación en los ojos. —Ahora que está de vuelta —dice ella—. Voy a dar el visto bueno para que todo empiece. Tenemos un par de minutos. Todos nos dirigimos al centro de la fiesta. La música cambia cuando los invitados ven al cumpleañero. Mi apreciado tío es recibido con aplausos y saludos. El DJ le cede el micrófono. —Ya saben lo que digo siempre: "Lo bueno se hace esperar" Todos aplauden. —¡Que empiece la fiesta! —dice lleno de emoción. Linda se le pega como chicle a la suela y se ponen a bailar. Es alucinante, hasta b

