22. La Carta. Con Prisi compramos de todo. Dede lencería súper sexy, hasta botas de cuero, comemos en un Burger King, así es como se siente salir de compras con una amiga, se siente genial. Casi olvido el motivo de esta salida, comprarme una notebook, así que volvimos a la tienda de tecnología, y compro una de alta gama. Me la he pasado de lujo, Prisi se ha olvidado los malos sentimientos que me tiene, y la desconfianza se ha terminado, al menos por este día. He vuelto hecha polvo, no he visto por ninguna parte a Corde. En mi pieza me pruebo todo lo comprado, y por último enciendo mi flamante notebook. Díganme si esto no es una buena vida. Aunque ahora mismo me ha entrado ganas de comer. Estoy contenta con mis nuevas adquisiciones. Veo que mi mochila se ha caído misteriosamente de la

