Era una noche cubierta de nubes, mi corazón latía acelerado al sentir la intensa mirada de esos ojos azules, sin poder descifrar mis pensamientos. Observo cómo el se aproximaba poco a poco hacia mí, murmurando frases ininteligibles. Los labios de él se acercaban a los míos, anhelaba darme un beso... Estaba a punto de darme un beso. Sentía cómo mi corazón palpitaba con una intensidad abrumadora, anhelando huir, mientras este individuo me retenía con firmeza, como si no deseara que me marchara. Inició un beso con ternura que se convirtió en pasión... Sentía la necesidad de seguir, mi corazón anhelaba hacerlo... Cerraba los ojos para entregarme a esa emoción. Despertaba repentinamente soltando un leve grito, ¡qué demonios había ocurrido! Había tenido un sueño con mi jefe. Al incorporarme de

