Capítulo III Ocean blue

2072 Words
Como ya sabía no iba a encontrar a mis abuelos en casa, se fueron a la casa de sus amigos a jugar cartas. Subo a mi habitación para darme un baño cuando empieza a sonar mi celular; al ver en la pantalla es Sara. Me está invitando a ir a un bar a tomar unas cervezas, pues no puedo negarme porque entre trabajar y la universidad no hemos tenido tiempo para conversar. Me doy una ducha y seco mi cabello, me pongo el vestido que había comprado hoy con unas zapatillas negras y una pequeña cartera de mano que es del mismo color del vestido, sólo cabe mi móvil y las llaves de la casa. Me maquillo muy sencilla un poco de brillo y pestañina. Bajo y dejo sobre la mesa de la cocina una nota para mis abuelos avisando que salí con Sara a tomar unas cervezas con la promesa de no llegar tan tarde. Suena el timbre y al abrir la puerta veo que es Sara y ya está el taxi esperando para irnos, cierro la puerta y le pongo llave. Subo al taxi que nos llevará al bar donde pasaremos una noche inolvidable. Al llegar a nuestro destino me doy cuenta que no es un bar, es una discoteca y en la parte de arriba tiene un gran anuncio que indica el nombre del establecimiento, se llama "Ocean Blue" afuera hay una gran fila para poder pasar, pagamos el taxi y le damos las gracias por el servicio; bajamos y nos dirigimos al final de la fila. Mientras esperamos llega un convertible n***o y de el se baja un hombre guapo. el traje que trae le queda muy bien, tanto que se ven todos sus atributos, mi amiga se queda viéndolo de una manera un poco pervertida y prácticamente se lo está comiendo con los ojos. Le doy un golpe en el brazo para que por lo menos disimule y lo que hace es reírse. Aquel hombre que al darse cuenta de esa mirada tan penetrante le responde guiñando el ojo y le da una sonrisa muy pícara, le entrega las llaves del auto al Valet Parking para que este estacione su auto, saluda al empleado que está en la entrada del establecimiento pasando sin hacer fila. «Caramba tiene influencias» Pasa un momento y es nuestro turno para ingresar, en la entrada nos solicitan nuestras identificaciones, al verificar nuestros datos nos dean ingresar. Al entrar nos damos cuenta que es una discoteca grande y con una decoración impresionante, buscamos lugar para sentarnos pero todas las mesas están llenas y no tenemos donde sentarnos. Mientras echamos un vistazo en la barra encontramos asientos libres y vamos rápidamente a sentarnos; pasan unos minutos y llega un chico guapo a tomar nuestra orden y Sara como hoy tiene las hormonas alborotadas le dice. —¡Wow que esta pasando hoy que los ángeles se están callando del cielo! Me causa un poco de risa, el chico se sonroja y sonríe porque ya debe estar acostumbrado a situaciones como estas. Sara le pide una Margarita y yo un Daiquiri, se retira a buscar las bebidas. Mientras esperamos a que traigan nuestra orden vamos observando detalladamente el lugar, tiene una pista de baile grandísima y en el centro del techo hay una bola de luces de todos colores que la iluminan, hay muchas mesas alrededor, pero algo llama mi atención y tiene una zona VIP ha de ser para clientes exclusivos y al detallar más está el hombre que bajó del convertible, se ve que espera a alguien porque no para de ver su reloj. Luego de un rato nos entregan nuestras bebidas y tomo la mía para dar un sorbo deleitando mi paladar. Estamos disfrutando de la música cuando me percate de que a la zona VIP llega un hombre de cuerpo muy atlético, su traje le queda tan ajustado que sus atributos se marcan a simple vista. Le da la mano al hombre que habíamos visto anteriormente cuando esperábamos afuera en la fila y que sorpresa me llevo cuando me doy cuenta que es el príncipe de mis sueños con el que tropecé en el ascensor. Siento que mi corazón se quiere salir de mi pecho, sensaciones extrañas se apoderan de mí que no se como explicarlas. Tomó mi bebida fondo blanco pidiendo otra más. Sara se queda asombrada al ver la manera que me tomo mi trago y me dice asombrada —¡¿Mujer qué te pasó?! Parece que se va acabar el licor.—dice con asombro—. No te vallas a emborrachar que luego nos dañas la noche y tendremos que regresar temprano por no beber con calma. La miro y ambas soltamos una carcajada. Tenemos ganas de bailar y nos dirigimos a la pista. Como no tenemos compañeros de baile nos atrevimos a ir solas casi al centro de la pista, en ese momento suena música electrónica y no se si fue por los tragos, pero siento que tengo calor y estoy eufórica al ritmo de la música, estamos bailando muy entretenidas cuando a Sara se le acerca el caballero del convertible. —Me permites bailar contigo esta pieza. —tiene su mano para invitarla. Ella asiente con un movimiento de cabeza aceptando. Ellos bailan y yo sigo sola en el centro dela pista, de repente al dar la vuelta tropiezo con mi príncipe quien me toma de la cintura para bailar y pues no se que me pasa pero no lo rechazo, todo lo contrario quiero estar más cerca de él. Se acerca a mi oído para susurrar. —¡Qué casualidad el destino se empeña en cruzarnos, pero me encanta! «A mi me encanta mucho más» Seguimos bailando al ritmo de la música y no puedo dejar de observarlo. Se queda mirándome de una manera tan pícara que me encanta y siento un calor que recorre todo mi cuerpo. «Dios siento que mis piernas tiemblan» En el cambio de música aprovecha para invitarme a sentarme en la zona VIP que comparte junto con su amigo. Vamos y nos sentamos, al instante llega Sara con el amigo de mi príncipe. Nos preguntan qué queremos tomar y nosotras pedimos las Margarita y el Daiquiri mientras que ellos piden Whisky doble. Nos presentamos de manera muy cordial y el amigo de Cristian, así se llama mi príncipe que por fin pude saber su nombre y su amigo se llama Marck. Luego delas debidas presentaciones y de haber tomado dos rondas de bebidas Marck invita a Sara a bailar y ambos se retiran, pero creo que se retiran a un lugar más privado dejándome sola con este hombre. Estoy que me abalanzo sobre él para comermelo a besos. Me mira de una manera que no se como explicar pero cada parte de mi cuerpo se estremece, me dice quien diría que nos íbamos a encontrar nuevamente y que ese vestido me queda muy hermoso, que muestra todo mi cuerpo a la perfección además que soy lo más hermoso que ha creado la tierra. Pasa sus dedos de manera muy delicada por mi mejilla y siento una electricidad que pasa por todo mi cuerpo, me da un pequeño beso en los labios y ese fue el detonante. Respondo a su beso con lamisma intensidad. Nos fundimos hasta tal punto de sentir que somos uno sólo, nos separamos porque ya no podíamos respirar, fue un beso tan apasionado y nunca había sentido algo así. Me pregunta si quiero ir a un lugar más privado y no se si perdí la cordura pero aceptó y voy a vivir el momento sin arrepentimiento, ya luego asumiré las consecuencias. Toma mi mano para dirigimos al estacionamiento en donde tiene su auto. Abre La puerta del copiloto y subo, luego lo rodea para entrar, enciende el auto y salimos del estacionamiento de la discoteca. Vamos por un camino que no había transitado antes, hace mucho frío y en lo que menos pienso llegamos a una hermosa cabaña, queda lejos de la ciudad. Se baja del auto y abre la puerta del copiloto al salir estoy muy mareada por las copas de más que tomé y caigo sobre él, pero me sujeta quedando abrazados y al tenerlo tan cerca lo abrazo y lo beso,me toma en brazos y entrando en la cabaña sin dejar de besarnos. Me acuesta sobre la cama quitándome las zapatillas y empieza a recorrer mi cuerpo con besos sin dejar de acariciar cada parte de mi, quita mis pantys color rojo que hacen juego con mi vestido. Se deshace de mi vestido dejándome desnudan ante sus ojos. Se quita la ropa rápidamente mientras me mira con lujuria y queda desnudo sólo para mí, empieza a acariciarme repartiendobesos por todo mi cuerpo hasta llegar a mi centro de placer. Siento que estoy perdiendo la cordura mientras sigue besándome, acaricia cada parte de mi subiendo por el restante de mi cuerpo sin dejar de besarme. Sube hasta llegar a mi altura en donde unimos nuestros labios, se sienten tan suaves que me encanta la sensación que eso produce en mi. Tiene su masculinidad tan erecta que la siento entre mis piernas, por iercia las abro para dejarle entrar en mi sin antes decirle que me ame con delicadeza. Él no entiende pero sigue besándome y muerde mi labio inferior lo cual me hace enloquecer. Al entrar en mí, siento un dolor tan intenso que brota de mi una lágrima y si soy virgen no lo había dicho. El se siente tenso al darse cuenta que era mi primera vez y para tranquilizarme me da besos sin dejar de decir lo bella que soy y seca mi lágrima con un beso mientras me mira con ternura y solicitando permiso para entrar en mí. C una sonrisa le doy mi aprobación. Empieza a hacer movimientos lentos, mi cuerpo responde a cada uno de ellos. El dolor que sentía al principio se está convirtiendo en placer. Sigue con sus embestidas que cada momento son las fuentes y me hace perder la poca cordura que me quedaba sintiendo que llegamos al clímax al mismo tiempo. Se acuesta a mi lado abrazandome y acariciando mi rostro deando un reguero de besos tiernos hasta que nos quedamos dormidos. No se cuanto tiempo pasa pero cuando abro los ojos aún está oscuro, intento levantarme pero él me tiene abrazada y no puedo moverme, me deslizó poco a poco hasta levantarme, volteo a verlo y se ve tan tierno. Entro al baño para poder arreglarme un poco cuando siento que me abrazan por la cintura y empieza a besarme por el cuello, eso hace que me de un escalofrio por todo el cuerpo y siento mis piernas flaquear. De repente me alza en brazos llevándome nuevamente a la cama y hacemos el amor dos veces más hasta que nos quedamos dormidos. Ya esta por amanecer cuando despierto giro mi mirada y lo ve parado e el umbral de la puerta, ya esta bañado y se ve tan guapo que me dan ganas de volver a quitarle la ropa. No quiero despertar de este sueño pero tengo que volver a la realidad, me levanto y entro al baño para darme una ducha rápida y cambiarme. En el camino no cruzamos ni una sola palabra, cosa que agradezco ya que no puedo con la vergüenza. Llegando a la ciudad me pregunta donde vivo y le indico la dirección. Estando frente ala puerta de la casa de mis abuelos me bajo rápidamente, se despide lanzando un tierno beso y la manera en que lo hizo me lleno el corazón, para responder a su halago le regaló una tierna sonrisa. Abro la puerta con mucho cuidado para que mis abuelos no se despierten, me quito las zapatillas y subo rápido. «Menos mal que mis abuelos aún están dormidos» Me pongo la pijama y me acuesto pensando en que mi primera vez fue tan especial y él fue maravilloso conmigo, todo el cuerpo me duele y valla que me duele pero no me arrepiento de todo lo que viví ayer. Acomodo mi cabeza sobre la almohada y abrazo mi cojin pensando en mi príncipe y lo feliz que fui entre sus brazos. «De verdad fue una noche inolvidable» Espero que Sara también pasará una noche maravillosa, me fui y no la alcance a ver. No se pero mis ojos pesan tanto que me quedé dormida rápido.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD