Capítulo II Primer sueldo

2688 Words
Me dirijo a mi oficina llevando la información suministrada en la recepción, y que sorpresa me llevo cuando leo que esta hermoso ángel tuvo una entrevista en el departamento de recursos humanos para solicitar ser pasante en mi compañía. Se llama Isabella Miller, tiene 19 años y es estudiante de Administración de Empresas. Me parece una idea genial, de alguna manera podré verla a diario. Me encontraba pensando en cuál sería mi reacción al volverla a encontrar por algunos de los pasillos de la compañía y ver esos hermosos ojos color verde que llamaron mi atención. Salgo de mis pensamientos cuando el sonido demi celular me devuelve a la realidad. Al escuchar la vo al otro lado lado dela línea puedo percatarme de que se trata demi amigo Marck. —¡Buen día amigo! ¿A qué lugar me vas a invitar a desayunar? —pregunto con gran entusiasmo a lo que responde con una gran carcajada. —Te llamaba para invitarte a ir al club a jugar tenis y de ante mano te informo que no acepto un no por respuesta. Acepto de inmediato su invitación porque se lo fastidioso que ha de poner si no le daba una respuesta positiva. Dejó los papeles sobre mi escritorio y me dirijo a cumplir con la cita que había cuadrado con mi amigo Marck. No ubico muy bien la dirección y sacando mi celular mi celular para marcarle, justo en ese momento voy pasando por una heladería y unos metros más adelante parece que vi a mi pequeño ángel, creo que me estoy volviendo loco ya la veo en todas partes. «Creo que me estoy empezando a volver loco» Por fin doy con el club y en el estacionamiento me esperaba mi amigo, entramos y nos dirigimos a la barra, pido un café ya que por las mañanas no me gusta desayunar. Al cabo de unos minutos vamos a la cancha y empezamos nuestro torneo, lo más seguro es que mi amigo me gane, pues no práctico ningún deporte, lo que más hago es ir al GYM y salir a trotar en las mañanas cuando tengo tiempo. Mi trabajo es muy demandante y es poco el tiempo que tengo. Finalmente le ganó a mi amigo, quedé sorprendido, no esperaba esto, seguro fue que él me dejo ganar. Isabella Ya es lunes y estoy muy feliz, hoy empiezo mis pasantías me levanto de la cama para darme una ducha. Al salir me pongo ropa formal, la cual habia preparado la noche anterior, consta de una camisa blanca manga tres cuartos, falda corte alto hasta la rodilla azul marino que se amolda perfecto a mi cuerpo y zapatos negros de tacón.No podía faltar una cartera que combina con mi falda. « Tengo que ir presentable en mi primer día de trabajo y dar una buena imágen» Llego a la compañía y me acerco a la recepción para que registren mis datos, es un requisito que exige la empresa a todas las personas que ingresan a ella. Luego del registro me dirijo a recursos humanos en donde me van a indicar en que departamento me corresponde trabajar. Me asignan el departamento de contabilidad y es perfecto, me encanta todo lo relacionado a números, mi día no puede ser mejor. La mañana se va en un abrir y cerrar de ojos, para cuando me doy cuenta son casi las 12:00 del mediodía y falta media hora para salir. El jefe del departamento me indica que suba al piso de administración y lleve unas carpetas que contienen unos balances que necesitan. Salgo un poco apurada y al abrirse las puertas del ascensor viene saliendo un caballero, con el cual tropiezo y se caen las carpetas al suelo. Le pido disculpas sin verlo a la cara y nos agachados al mismo tiempo para recoger semejante desorden, cuando voy a tomar la última carpeta el me la pasa y es cuando nuestras miradas se cruzan. «No lo puedo creer, es el hombre guapo que vi el día de mi entrevista y nuevamente quede como boba con la boca abierta» —Gra..., gragra... Gracias. —digo con voz temblorosa. —No te preocupes. —toma mi mano regalandome una hermosa sonrisa que hace que aceleren los latidos de mi corazón—. Un accidente lo tiene cualquiera. Mis mejillas se sonrojaron no se porque mi cuerpo respondió de esa manera empiezo a tener mucho calor. Me levantó rápidamente y entró al ascensor, él se queda parado afuera mientras se van cerrando sus puertas, pero antes de que terminen de cerrarse me guiña un ojo y le respondo con una pequeña sonrisa que apenas puedo mostrar mis dientes y finalmente se cierran las puertas del ascensor. Llego al piso donde está la administración y entrego las carpetas a la secretaria que se encontraba muy ocupada con una gran cantidad de papeles. Me acerco para saludarla. —¡Buenas señorita! le envían estos documentos del departamento de contabilidad. —tiendo mi mano para hacerle entrega de las caretas. —Muchas gracias. —sonrie. Me retiro y voy de nuevo al departamento de contabilidad, al entrar ya casi es la hora de retirarme, le indico al señor Ramón que entregué los documentos y este me indica que está bien, que ya me puedo retirar. Tomó mis cosas y salgo directo a la universidad, ya que tengo clases programadas en las horas de la tarde. Al llegar me encuentro con mi amiga Sara que también viene llegando, nos vamos cada una a clases y quedamos en vernos durante el receso. Cuando salgo de clase voy a la cafetería para esperar a Sara, ella aún no sale y mientras la espero pido un jugo de naranja. Por un momento llega a mi mente lo que ocurrió antes de salir del trabajo, sentí que mi corazón se me quería salir del pecho. Cierro los ojos y su rostro quedó grabado en mi mente, estoy tan concentrada con mis ojos cerrados y sonriendo pícaramente. De repente doy un salto y es porque mi amiga me dió un pellizco. —Auch... Eso duele mucho. Mi amiga sólo se reía y me dijo que le dio risa la cara de tonta que tenía, ella no para de reír y a mi también me causa mucha risa. Le cuento como me fue en mi primer día obviando lo que sucedió con mi príncipe. Ya nos toca la siguiente clase y nuevamente cada una se va por su camino. Son las 6:00 de la tarde, voy saliendo de la universidad rumbo a casa, tengo que apresurarme porque se oscurece muy rápido. Al llegar a la estación de buses ya está por salir uno y corro para no quedarme, pago mi pasaje y tomó asiento en el primer puesto que veo desocupado. Llego a la parada y camino media cuadra para llegar a casa, al entrar mis abuelos están sentados viendo tele y esperándome para cenar. Les doy un beso a cada uno en la frente; subo a mi habitación para darme una ducha rápida y me pongo mi pijama. Al bajar ya la cena está servida y nos sentamos a degustar el exquisito pollo a la plancha con papás al vapor que hizo mi abuela. Terminamos de cenar y me encargo de recoger los platos para lavarlos. Cuando todo está listo nos sentamos a ver tele un rato mientras se hace la hora de dormir. llegada la hora me despido de mis abuelos, estoy muy agotada el dia de hoy fue muy pesado. Recuesto la cabeza sobre la almohada y recordando a mi príncipe voy cayendo en un profundo sueño. Cristian Me levanto muy temprano para ir a trabajar, tengo que firmar los contratos para los nuevos proyectos. Me doy una ducha y me pongo mi traje azul marino, camisa blanca, corbata azul con pintas blancas y zapatos negros. Voy saliendo a la constructora y por todo el camino voy pensando en mi hermoso ángel, tengo la esperanza de encontrarla en la empresa. Dejo el auto en el estacionamiento privado de la compañía y subo por el ascensor interno que me lleva directo a mi oficina. Paso toda la mañana en una reunión ultimado detalles para la obra de la cadena hotelera. Siendo las 12:00 del mediodía, le marco a mi secretaria que por favor pida al departamento de contabilidad los balances de cierre de mes para chequearlos y si es posible tenerlos antes de que regrese de mi próxima reunión. Entro al ascensor para ir a P.B y buscar unos documentos en Marketing, al llegar cuando se abren las puertas voy saliendo y tropiezo con una chica que se le caen unas carpetas al suelo, y vaya que desastre, me agacho para poder ayudarla y me sorprendo al ver a mi hermoso ángel frente a mi. «El destino nos cruzó de nuevo» Tengo en mi mano una de sus carpetas y ella al subir su mirada se encuentra con la mía y quedamos paralizados por un instante. Tartamudea dando las gracias y yo la tranquilizo diciendo que a cualquiera le puede pasar un accidente. Se asombra tanto que sus mejillas empiezan a sonrojarse y eso me causa un poco de gracia, demi parte le doy una sonrisa. Nos levantamos y ella entra apresurada al ascensor con la cabeza hacia abajo, me quedo esperando a que las puertas se cierren cuando ella sube la mirada le guiño un ojo y creo que tuvo otra reacción a mi halago, nuevamente se sonrojó. Paso por el departamento de Marketing a retirar los documentos y salgo a la cita que tenía programada. Llego a un restaurante que está a unas cinco cuadras de la constructora y quiero llegar antes que mi cliente, me gusta ser muy puntual, forma parte de la responsabilidad y el prestigio de mi empresa, la cual tengo que seguir manteniendo como la número uno. Finalmente se cierra el negocio, el cual va a dejar grandes ganancias a mi empresa y mi nuevo cliente quedó muy satisfecho. Me despido de mi cliente y me dirijo nuevamente a la constructora para revisar los balances del cierre de fin de mes. Al llegar a mi oficina ya mi secretaria deja sobre mi escritorio toda la información que le había solicitado antes de salir. Al ver las carpetas me doy cuenta que fueron las mismas que ayudé a recoger a mi ángel cuando tropezamos a la salida del ascensor. Ahora ya sé en qué departamento trabaja la hermosa mujer que se ha adueñado de mis pensamientos. Después de pasar casi toda la tarde revisando documentación de la constructora por fin puedo decir que puedo descansar. Hoy fue un día bastante agotador, no me puedo quejar también tuvo sus recompensas y la más importante fue la de volver a ver a mi ángel. Cuando estoy a punto de salir suena mi celular y es Marck que me está invitando a ir a tomar unos whisky, según él para poder distraernos de tanto trabajo, pero le digo que mejor lo dejamos para mañana la verdad tuve un día muy ocupado y estoy muy cansado. El me dice que soy un aguafiestas pero no le quedó de otra. Voy rumbo a casa y por todo el camino no puedo dejar de pensar en mi ángel, en cada una de las sensaciones que provoca en mí, jamás había pasado por algo así, si esto es amor a primera vista creo que me enamoré. Al llegar a casa me está esperando mi nana con la cena. Me quiere como a su propio hijo, ella no los tuvo no porque no podía sólo que nunca llegó el amor de su vida y se dedicó a cuidarme a mí por completo, estoy muy agradecido con ella ya que siempre ha estado para mi en todo momento que la necesito. Le digo que primero tomaré una ducha y bajaré para cenar juntos. Subo rápidamente a mi habitación y me doy un gran baño con agua muy fría para activar energías nuevamente, me pongo ropa cómoda y bajo a la cocina, ya la cena está servida y empezamos a degustar una deliciosa pasta boloñesa que sólo ella la sabe preparar como a mi me gusta. Al terminar de comer ayudé a mi nana a recoger la mesa y lavar los platos. Ella se va a descansar y yo salgo a dar una vuelta por el jardín de la casa para respirar un poco de aire puro. Siento que necesito unas vacaciones, pero no puedo debido a que yo soy el único encargado de la constructora. Entro a la casa y me dirijo a mi habitación para descansar, apenas colocó la cabeza sobre la almohada me quedo dormido de inmediato. Isabella A la mañana siguiente me levanto muy temprano para ir a mi jornada laboral y no puedo creer lo rápido que pasa el tiempo, ya tengo dos semanas haciendo mis pasantías, hoy cobro mi primer sueldo y pues estoy muy emocionada ya que estoy siendo una mujer independiente y eso está muy bien. Me doy una ducha con agua fría para activar energías desde muy temprano, me pongo una camisa blanca manga tres cuartos, falda corte alto que me llega hasta las rodillas que se ajusta muy bien a mi cuerpo, zapatos de tacón bajo y una cartera que combina con el color de la falda; bajo a la cocina para poder desayunar antes de irme y mi abuela ya tiene la mesa servida, mi abuelo no está porque salió a comprar al super unos pasabocas para la reunión que tienen hoy con unos amigos, eso quiere decir que no van a estar para cuando llegue ya que se van a jugar cartas. Voy camino al trabajo y hay un poco de tráfico, por eso doy gracias a que siempre salgo desde temprano para poder evitar contratiempos y llegar puntual donde quiera que vaya. «Gracias al cielo llego 10 minutos antes de mi hora de entrada» Me acerco a la recepción para que hagan el registros como lo hago todos los días desde que llegué a la constructora. Pasó al departamento de contabilidad en donde ya tengo una cantidad de carpetas y es mucho trabajo, parece que pasaré toda la mañana ocupada. Estoy tan concentrada en mi trabajo que la mañana se me pasa en un abrir y cerrar de ojos ya el reloj marca las 12:30. Gracias a mi desempeño pude culminar todo lo que me asignó el jefe del departamento, me dice que soy una chica muy responsable y eficiente y que me va a ir muy bien en lo sea que quiera estudiar. Tomo mi cartera y me dirijo a un centro comercial a ver qué le puedo regalar a mis abuelos, ya cobre mi primer sueldo y quiero darles un detalle, camino unas tres cuadras aproximadamente y por fin llegó al centro comercial. Empiezo a caminar por las tiendas entrando a una zapatería que llama mucho mi atención. Veo unas hermosas sandalias que tienen burbujas en las plantillas, le pregunto a la vendedora para que son y ella muy amable me responde que son para estimular la circulación y evitar el dolor en las piernas y aparición de varices, me parece genial porque a veces mi abu se queja que le duelen las piernas y sin pensarlo dos veces las compro. «Ahora sólo me hace falta comprar el detalle para mi abuelo» Subo al segundo piso y entro a una tienda donde venden ropa de caballero, al entrar voy viendo la variedad de ropa que tienen y es muy bonita. Luego de detallar toda la ropa le compro unas bermudas que tienen varios bolsillos, a simple vita se ve que son muy cómodas. Una vez que cancelo salgo para seguir haciendo el recorrido. En una de las vitrinas un vestido rojo un poco corto y con escote en V llamó mucho mi atención, sin pensar un solo segundo lo compré. Al salir del centro comercial paro el primer taxi que pasa y le indico la dirección a donde me va a llevar. Llegamos rápido a casa y pagó al taxista dando las gracias por su servicio.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD