Siete meses después de la boda de Luciano y Carla, Emely pudo celebrar el primer año de su hija Amelia. Pero la niña no dejaba de correr de un lado a otro, cayéndose en todo momento por intentar perseguir al Daniel, el hijo de Diana. Cuando por fin pudo sentarse para tomar un descanso, lo hizo al lado de Carla. —Es increíble que haya comenzado a caminar tan rápido —comentó Carla—. ¿No te parece raro que algo tan pequeño pueda moverse tan rápido? —Tenemos que estar pendiente, porque ella aún no se equilibra bien, pero no le gusta que la ayuden, prefiere caerse. Carla dejó salir una pequeña risa. —Mira a Danielito, la está ayudando a levantarse. Emely observó a la bebita, que ahora abrazaba al pequeño niño que la ayudaba a levantarse. Cerca de ellos estaba Luciano, Ian y Rodolfo

