Sammer volvió a su casa luego de salir de la casa de Dani. Apenas creía lo que había pasado. Besarla fue como sentir una descarga eléctrica. Hacía mucho no se había sentido así al estar con una mujer. Pero su realidad era otra. Su esposa estaba ahí. —Llegaste por fin. —Voy a darme un baño. Luego hablamos, es importante. -Pasó al baño de su cuarto y se metió a la ducha para calmarse un poco los nervios. Todavía se sentía en éxtasis. Besar a Dani y hacerle el amor fue como drogarse. Se sentía elevado, pero él era un hombre correcto, y aunque cayera tenía que enfrentar sus consecuencias. El agua caía por su cuerpo sacándose el jabón. Cuando se sintió más calmado salió y vió a su esposa sentada sobre la cama. —Tenemos que hablar. —¿Sobre qué tema? Déjame adivinar... Dani Rush. —Sí, justa

