Sammer estaba decidido a dejar a Kim. No lo hacía por Dani, lo hacía por él. Reencontrarse con Dani solo le había abierto los ojos. No amaba a Kimberly. Aquel día llegó más temprano a un apartamento donde solía quedarse con su mujer algunos días a la semana, cuando querían escapar de la mansión, al entrar encontró las luces apagadas. Asumió que su esposa no había llegado aún, así que aquello le daba algo de chance para prepararse a soltarle la bomba que seguro no le iba a gustar recibir. Algo le pareció extraño, había gritos y gemidos en su habitación. Caminó con algo de sigilo y abrió la puerta. La escena le pareció bestial y algo incómoda. Era su esposa con otro hombre. No podía juzgarla pues él también había sido infiel con Daniela. -¡Sammer! -Kim lo miró con sumo terror y se separó r

