Miré a los Harvey tratando de resolver un juego de escaleras, donde evidentemente el señor Harvey estaba perdiendo por que no sabía cómo hacerlo y ellos se aprovechaban de que no tenía la menor idea de que hacer. Estábamos rodeados por la playa, donde habíamos pensado pasar viernes antes de iniciar de nuevo una pesada semana, donde para mí lamento Penélope volvía para hacer trámites con un abogado que conocía Elliot, siendo el mejor en su escuela de abogados y quien llevaba trámites legales del pelinegro. Yo no era fan de esos juegos, pero el señor Harvey con su sonrisa y un movimiento de cabeza me invitó a participar. —Amelly juega por mi, ya que ustedes están haciendo trampa —señaló a sus dos hijos con acusación y Aisha hizo una falsa mueca de ofendida. Sonreí al ver que Daniel t

