—¿Te parece que es demasiado? —pregunté a Lean, mientras daba un giro en mi lugar. Me miró de pies a cabeza, con la misma expresión impacible. Aveces lo odiaba, no demostraba nada. Estábamos en una tienda de ropa, donde me había ido a comprar un vestido para la reunión que tendría la familia de Joel. Obviamente no me iba a presentar como algo suyo, ya que no lo éramos, pero quería que fuera y aproveché el hecho de que estábamos viviendo temporalmente juntos, además, Lean también estaba invitado. Aunque le costó aceptar, por que no era fan de las reuniones, pensó que una distracción de una noche podría despejar su mente tan ocupada. —Te ves fea. Lo miré mal y rodé los ojos—. No estás siendo amable, Lean —bufé y la mujer que nos estaba acompañando mientras yo me probaba vestidos, sonri

