han pasado tres días, 3 días donde no sé nada de ella y dónde me siento tan culpable que quisiera morir. Debí haber ido con ella al estúpido centro comercial, debí ser yo a quien se llevaran y no a ella. Estoy con el alma en vilo porque media hora después de que llegara la cuna fue que se desató el infierno para mí. Amelia me llamó diciendo que Anne no había llegado y que no contestaba el teléfono. Luego, literalmente unos segundos después de colgarle, vino un agente de la policía a decirme que hace una semana, mientras eran transferidos a otra prisión, Kyle y Sonia consiguieron escapar gracias a que alguien atacó el convoy. Si de por sí, ya me sentía preocupado por la llamada de Amelia, ahora lo estaba más. Recuerdo haber lanzado por los aires todo lo del escritorio y gritarle al agente

