Luego de aquella explosiva llegada de Mario, Anna se fue en búsqueda de Salvatore, mientras que Mario se dirigió a la habitación a limpiar su cuerpo. Al ingresar observa que Anna se encuentra habitando allí dentro, a pesar de su ausencia todo allí sigue en el mismo lugar en que él lo dejó. Va directo al baño, retira toda su ropa, estiró su mano y abrió la llave, un chorro de agua caliente cae sobre su cabeza, en cuestión de segundos recorre todo su cuerpo. Coloca sus manos sobre la pared mientras que inclina la cabeza, luego de tanto tiempo de estar en prisión aquel baño era lo mejor del mundo; su mal carácter ha empeorado y más después de haber recibido aquella desafortunada noticia. Mario se sentía furioso porque fue vilmente engañado, el resultado de haber ido a prisión era la pérdi

