Al despertar casi comencé a gritar de dolor....de hecho lo hice. —¡AYYYYYYYY! ¡MI TRASERO! ¡ME DUELE TODO! —Ay mi pobre esclavo ya está viejo —se burló Aras antes de sacar un botiquín de primeros auxilios para preparar la inyección que me dio la primera vez que tuvimos relaciones. —No te burles—me quejé. —Bueno no te preocupes, amor—dijo antes de inyectarme esa cosa—. Listo, mientras te vistes voy a despertar a Anelis. Me levanté y me di un baño, en verdad anoche perdí el control de mis emociones y parecía perro en celo, diría que fue culpa de las drogas pero sería mentir de la peor forma. Cuando estuve listo bajé a comer, donde Anelis jugaba con Tony corriendo por todas partes mientras Aras traía junto a Lilina unos sándwiches para todos. —¡Buenos días, papá!—me saludó Anelis. —B

