Capítulo 1
Llevaba noches sin dormir, solo a base de café y cigarros. Estaba siendo una época difícil, de cambios. Todo apuntaba a un cambio de rumbo en mi vida de la cuál no me podía desprender. Dicen que no puedes avanzar si no dejas cosas atrás, y que para obtener nuevos resultados y respuestas en tu vida debes hacer cosas diferentes, probar nuevos retos, tomar nuevos caminos. Pero era demasiado el peso que llevaba a mis hombros, el cuál no me permitía dar ni un paso más. Quizá el peso de mi conciencia. De cualquier manera no tenía fuerza suficiente para hacer cualquier cosa que no fuese permanecer en el lugar en el que me encontraba.
Habían pasado meses, años, había cambiado de domicilio, de trabajo, de amistades... pero mi mente y...mi corazón seguían anclados como barco que permanece inmóvil en medio del mar, que aún en el centro de una tormenta en alta mar, rodeado de olas que lo asajan clava su posición en la arena para no moverse ni un centímetro de ese lugar.
Me llamo Viola, Violeta en español. Nací en un pueblecito de Italia, por eso el nombre de Viola. Me mudé a España cuando tenía 12 años, para estar cerca de la familia paterna, pero al cumplir los 20 regresé a Italia, de dónde es originaria la familia de mi madre.
Cuando volví a Italia lo hice sola, con una maleta, una bici y 50 euros en el bolsillo. Quería emprender, aprender de la vida, comerme el mundo...pero el mundo me comió a mi.