➹Samara Carlsen➷ Me he levantado tratando de entender mi estado de ánimo. Es algo extraño que me ha creado una sensación de revoltijo en el vientre, pesadez. A pesar de todo, me he decidido a mantener una mejor actitud. Debo ir al médico antes de que mi mente siga formulando historias macabras que a la larga terminaran en enloquecerme. Veo hacia la cama antes de salir de la habitación, en toda la noche Aidan no llegó y, lo habría llamado si no me hubiera quedado lamentándome en la ducha. Después de todo creo que fue lo mejor, no deseo que me vea así. Voy directo a la cocina, hay un agradable aroma que me despierta el apetito. La mañana es tranquila, y el sol se derrama en el espacio atravesando las ventanas. —Huele delicioso. —¡Oh, Mara! —Ginebra se da cuenta de mi llegada y me salud

