Esa semana Travis logró iniciar unos nuevos estudios sobre su condición de salud en la clínica del doctor Spencer, a escondidas de sus tíos. Los horarios en que podían reunirse eran variables, siendo esa la única forma de realizar aquellas pruebas sin levantar sospechas. En una ocasión, con ayuda del doctor Spencer, Clarice obtuvo un pase para salir antes de que terminara su jornada de trabajo. Había puesto como excusa una urgencia de su padre y enseguida se marchó del hospital de camino a la clínica para encontrarse con Travis. Kathleen la miró partir con curiosidad. Al llegar a la clínica conoció al doctor Holden, quien era el encargado de estudiar el caso de Travis. —Han sido positivas las evaluaciones que les hemos realizado estos días, incluso, los ejercicios físicos. Confío en q

