Travis se comunicó con Clarice para verse esa noche. Jackson había reunido a parte del equipo de los Miami Crab en la casa de su representante y lo había invitado. Sharon se incluyó en la fiesta. Clarice se extrañó por su interés. Ella nunca había soportado a los deportistas, no hacía otra cosa que discutir con ellos y burlarse en privado de su actitud soberbia, pero en las últimas semanas no se perdía ningún encuentro. Pensó que aquello se debía a que estaba interesada en Jackson, idea que desestimó al escucharla hablar con emoción de Dexter. Sin embargo, ahora mostraba otra actitud. Eso odiaba de su amiga, que era tan impredecible que resultaba frustrante. —¡Qué bueno que hayan podido venir! —los saludó Jackson mientras los recibía en la puerta—. Todos los chicos vinieron y están ans

