16

664 Words

16 «Debemos volver a buscarlo», dijo Iac dirigiéndose a Sadam y a Lira, que lo escuchaban atónitos. «Sí, claro, y entonces ésos nos destrozan a palos», respondió Lira Funesta. «Se las arreglará solo, ya lo verás», añadió Sadam. Entretanto, Iac seguía hablando como para sus adentros. «No podía quedarme, porque estaba conmigo Tommi. He tenido que abandonarlo», repetía el muchacho sin darse tregua. «”Abandonarlo”, ¡qué palabra más solemne! Has tenido que dejarlo con su destino y preocuparte por tu hermano. En este caso has hecho bien, en todo lo demás, como ya te he dicho, lo consientes demasiado». Sadam no desaprovechaba nunca la ocasión de recordar a Iac cómo debía comportarse. «Lira, ¿vienes conmigo?» «Pues, para serte sincero, preferiría no hacerlo, pero si de verdad no puedes evit

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD