Desde que había llegado el tal Arturo al pueblo no había podido sacarme la pregunta que había hecho mientras estábamos en el cuarto de cámaras, ¿por qué carajos dejé sola a Victoria? Le hubiera insistido un poco más para que me dejara acompañarla a la casa. Había sido la primera vez que había permitido que se fuera sola desde que nos habíamos reconciliado. ¿En qué estaba pensando? Aunque claro, habían pasado meses desde la última desaparición de una mujer en el pueblo, sin contar la que yo mismo había provocado. Me habían interrogado varias veces, me habían hecho una y otra vez las mismas preguntas, pero yo no tenía respuestas para lo que ellos estaban buscando. Me sentía desesperado, íbamos para un mes sin tener una sola noticia de ella, no sabíamos si seguía viva o ya estaba muerta, no h

