Ya era hora de cerrar la biblioteca, Samuel llegó a la recepción diciendo que me acompañaría a casa, ¿cómo sabía él dónde me estaba quedando? - ¿Victoria aun no me reconoces?, soy el hijo de Miguel y Esther, creí que habías visto las fotos.- Ya decía yo que lo conocía de algún lado, pero en las fotos se veía muy diferente, tenía el cabello largo y estaba un poco más bronceado. - Aaaa ahora entiendo porqué te me hacías tan familiar, si claro, déjame tomar mis cosas y vamos.- Solo había llevado mi billetera por si me daba hambre y el papelito donde había anotado el número de Julieta, salimos de la biblioteca y estaba haciendo muchísimo frío, ¡maldita la hora en que decidí no traer saco!, Samuel notó mi incomodidad y me pasó su americana, estaba calientita y olía a él, ese olor tan varonil

