"Tu coño está tan apretado que me encanta ver cómo entro y salgo de ti", dice, incorporándose sobre una almohada y poniendo las manos detrás de la cabeza. Completamente relajado, disfruta de cómo he tomado el control total. "¿Te gusta lo que ves?", me dice mientras me balancea las caderas. "Te sientes tan bien, papi, que podría cabalgarte así todo el día". Dejé escapar un largo gemido cuando mis labios besaron la base de su m*****o, mientras su pene se abría paso hacia mi vientre. "Me encantaría, quiero quedarme dentro de ti para siempre." Sus ojos se giran hacia atrás, con los dedos de los pies curvados. "No podría haber hecho una v****a más perfecta, si me permites decirlo." Una sonrisa de suficiencia cruza su rostro; papá piensa que es muy gracioso. Mantengo un movimiento lento e int

