Ella yace allí, flexionando y guiñando el ojo, dejando salir algún glóbulo de semen, pero extiende su dedo, lo recoge y lo empuja ferozmente hacia adentro, luego toma su dedo lleno de semen y lo chupa ruidosamente. Te acercas a su cara y empujas tu polla, sucia por haberla penetrado hasta el fondo de su culo, hacia sus labios resbaladizos, y ella la toma con gusto en su boca. La polla aún estaba caliente por el culo, y sin duda sabía carnal y sensual. El sabor de su culo la excita muchísimo. Se la mete hasta el fondo de la boca, chupando con fuerza para obtener todo el sabor posible. "Mmm, chúpale la polla gorda a tu papi." Gimes. "Parece que te encanta el sabor de tu culito sucio. Habrá mucho más de donde salió ese. Voy a darte un montón de sabores de culos sucios para probar de ahora e

