"¡Hasta ahí llega el romance!", te ríes. "Papá, sigue siendo muy romántico, incluso cuando me molestas muy fuerte y profundamente, me siento tan cálida y amada". Tras unos minutos más de intensa penetración anal, Ana rebotando vigorosamente sobre tu polla y tú alternando entre azotarle el culo, las tetas y la cara, ambos disminuyen la velocidad, permitiéndole que te penetre profundamente. Ella se lleva la mano a la espalda y frota con un dedo los bordes de su dilatado agujero, donde se unen. "¿Quieres chuparme la polla, nena?", preguntas, notando su boca llena de salvia mientras te besa con la lengua. ¡Joder, sí! Déjame saborear mi hermoso trasero en la v***a de mi papi. Se corre y te roza la boca rápidamente, gimiendo de placer. «Mmm», dice repetidamente alrededor de tu pene. Succion

