Los días estaban pasando con calma, desde el día que me había encontrado con Gonzalo, habían pasado exactamente 72 horas, con quince minutos y diez segundos y no, no era que llevara la cuenta exacta de las horas pasadas, era que me sentía demasiado ansiosa.
Quise llamar a Samuel y hablar con él, saber si quizás podría sacarle algún tipo de información, pero no pude hacerlo, recordé que Gonzalo me había prohibido hablar con alguien sobre este tema, así que aquí estaba, comiéndome las uñas y lastimándome los labios de tanto morderlos, cada vez que veía a Luca y no podía decirle nada, me provocaba más ansiedad de la que ya tenía encima.
—Camila Soto de Harris ¿has oído algo de lo que dije?
Miré a mis amigas y pestañeé repetidas veces, verdaderamente no había oído nada de lo que ellas hablaban, mis ojos estaban puestos en mis hijos y Alex, quienes jugaban en el área de jugos del café en el que nos encontrábamos, pero mi mente estaba totalmente en mi esposo.
Negué.
—No lo siento, estaba prestando atención a los niños — dije — ¿Qué fue lo que dijiste? — consulté
Gemma me miró incrédula y suspiró, sentí la risita que soltó Casie y la miré a ella también, subí mis cejas sin entender lo que estaba sucediendo y relamí mis labios al sentirlos un poco reseco.
—Que tu amiga aquí presente está embarazada y no sabe de quien es — habló Cassie
Suspiré.
—¿Quieres que te diga de quién es? — consulté, ella me miró espantada — oh vamos Gem, que me creas tonta no quiere decir que lo sea, hace ya como seis meses que vienes acostándote nuevamente con Sam — me sinceré.
A Cassie por poco y no se le salen los ojos de orbita al oír mis palabras, su cabeza se giró por completo para poder ver de frente a Gem, quien estaba sentada a su lado, mordí mis labios para no soltar una carcajada y bajé la mirada, al ver a mi amiga mirarme fulminante.
—No es para nada gracioso Camila — dijo enojada — si lo sabias, solo te lo hubieses guardado para ti — y cuando menos lo esperábamos, estaba llorando
Me alarmé de inmediato, no quería hacerle llorar, ¿porque lo estaba haciendo?, me paré de mi lugar y caminé hasta ella, abrazándola de inmediato, ella al sentir mi abrazo comenzó a llorar aún más, me puse ansiosa al no saber que hacer.
—Yo, yo no sé lo que hare — dijo hipeando — no quiero decirle, yo, yo... — se soltó a llorar aún más.
Me separé un poco de ella y deje que Cassie le pasara un vaso con agua, el cual tomo y bebió de la misma, logrando calmarse un poco, permitiéndome volver a mi asiento y tomar sus manos por encima de la mesa, ya que estábamos sentadas una frente a la otra.
—¿Por qué no quieres decirle?
Cassie había sacado la pregunta de mi boca, miré a Gem esperando que ella contestara, pero ella solo hiso por bajar la cabeza y suspirar, luego de sorber la nariz volvió a subir la mirada y darnos una mirada a cada una, paso saliva.
—No estoy segura de querer tener una relación nuevamente con él — confesó — y sé que, si le digo, es lo que él va a querer, pues hace tiempo viene diciendo que tenemos que formalizar — agregó.
—¿Y para que volviste a enrollarte entonces? — hablo Cassie
Gem la miró mientras abría y cerraba la boca, ella realmente se había quedado sin palabras.
—Porque lo quiero Cass, yo verdaderamente amo a ese hombre nunca pude sacarlo de mis pensamientos ni de mi corazón, pero tengo miedo ¿y si vuelve a lastimarme? — contestó
—Samuel no hiso aquello por gusto Gem, era su deber hacerlo y dudo mucho que vuelva a cometer un error de esos — hablé — y no lo digo porque sea mi hermano, lo digo porque le conozco y se cuánto te ama también — agregué.
Ella asintió y bajo la cabeza nuevamente, le pase una servilleta para que pudiese limpiar sus lágrimas y la tomo.
—Pensaré que hacer — hablo entrecortado — de todas formas, aún no he terminado con Joon, puedo decir que es de él — agregó
Cass y yo compartimos miradas, mas no dijimos nada, conocíamos en perfección a Gem y sabíamos que no sería capaz de algo como eso.
Saqué la mirada de mi mejor amiga cuando sentí algo pegarse a mi cuerpo y sonreí al ver la melena rubia de mi pequeño Nath, su rostro no podía verlo, ya que estaba pegado a mi brazo.
—¿Cuándo podremos ir a casa? — consultó, fruncí el ceño.
Era raro que él pidiese eso, debido a que salir y divertirse era el afán más grande en él.
—Tío Luca dijo que me enseñaría un nuevo video juego cuando volviésemos, quiero volver ya — hiso puchero, le imité.
—Mamá ¿podemos ir a la casa de tío Luca?
Miré a Alex al oírle hablar y sonreí, Cass compartió miradas conmigo y sonrió también.
—Bien, ya que todos tienen la misma prisa, vayamos — hablo Gem
Subí mis cejas incrédula al oírla tomar aquella decisión y quedé más incrédula aun, cuando se pude de pie y comenzó a caminar hacia la salida, con los niños siguiéndole el paso.
—Bueno, al menos sabemos que será buena mamá — hablo Cass, asentí
Mientras veía a mis amigas salir del café, yo me dirigí a la caja para poder pagar nuestras bebidas y luego poder salir también, una vez fuera, me subí al auto de Gem y ella condujo hasta la casa, con Cass siguiéndonos de cerca en su auto.
—¿De verdad no piensas decirle? — consulté sin poder creérmelo aún.
—No lo sé Cam, quizá hable con él y deje las cosas claras — contestó — quizás y por ahí podemos hacernos cargo del retoño sin estar juntos — agregó dándome una mirada fugaz, ya que iba conduciendo.
—Si, muy por lo seguro no lo logres, pero inténtalo — dije
—Gracias por el aliento — sarcasmo puro — Bájate de mí auto mala amiga con síndrome de hermanitis — solté una carcajada al oírla decir aquello.
—Bien, pero promete que seré la madrina de ese pequeño — pedí
Ella me ignoro por completo y fingió no escucharme, mientras ayuda a Matt salir del auto, sonreí mientras por mi parte ayudaba a Nath.
—¡Tío Sam!
Mi amiga se congelo en su lugar al oír a Nath gritar aquello, mis pequeños salieron corriendo hacia mi hermano, quien se agacho para poder recibirlos, con los brazos abiertos, lo que ocasiono que los tres terminaran en el suelo, ya que Sam no pudo equilibrarse al recibirlos, sonreí y me acerqué a ellos.
—¿Están bien? — consulté
Los niños se pusieron de pie y yo ayudé a Samuel a ponerse de pie, él se rio mientras limpiaba la parte trasera de sus pantalones.
Mi ceño se frunció al notar por primera vez desde que lo vi de pie frente a mi casa, que él llevaba el uniforme de agente, llevé mis ojos a los suyos y él suspiró.
—¿Podemos hablar? — consultó asentí.
—¿Es algo malo?
—Puedes tomarlo de muchas formas — contestó
—Vayamos dentro entonces
Comencé a ingresar a la casa, mientras sabía que mis amigas y hermano me seguían, mi cabeza no para de pensar en lo que él venía a decirme, ¿ya era lo hora?, creo que no me sentía preparada para esto, o quizás sí, aun la duda rondaba mi cabeza y no tenía idea aun, de cómo afrontar esto que estaba sucediendo.
—Será mejor que vaya al grano — dijo al llegar al medio de la sala — hoy por la mañana recibimos una llamada, una chica llamada Soledad se comunicó para informar que había estado cuidando de un hombre que se encontraba en estado de coma, él hace uno meses despertó, pero no podía recordar nada, hasta ayer, que vio una entrevista tuya en la tv y afirmo conocerte — miré a mis amigas ellas estaban serias — hoy fuimos al lugar, pudimos confirmar la identidad de ese hombre — agregó
—¿Quién es? — consulté
Y aunque sabia la respuesta, tenía que fingir.
—Es Tony, Camila, Anthony esta con vida — dijo
Y sin siquiera fingir, mis piernas fallaron, sentí las manos de Cass y Gem sostenerme por los brazos, sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas, sentí como se me oprimía el pecho, sentí que el aire se me acababa.
—¿Y Gonzalo?
Aquella pregunta no había salido de mi boca, si no de la de mi mejor amigo, quien estaba de pie bajo el umbral de la puerta de la cocina, sus brazos caían rectos a los lados de su cuerpo y sus ojos al igual que los míos, estaban llenos de lágrimas.
—De él no se sabe nada — confesó mi hermano.
Comencé a llorar al ver a Luca hacerlo, él cayo de rodillas al suelo llorando mientras negaba con su cabeza, Gemma corrió a abrazarlo y él lo recibió aferrándose a ella, como si su vida dependiera de eso.
Baje la cabeza y maldije a Gonzalo de muchas formas, ¿hasta cuándo lo haría sufrir así?