NOAH Ariana cerró la puerta con un suspiro largo, apoyando su frente contra la madera por unos segundos. Yo me quedé allí, de pie en medio de la sala, aún con el celular en la mano y la respiración pesada por la rabia contenida. La vi girar lentamente. Sus ojos estaban llenos de emociones cruzadas. Posiblemente, preocupación, furia, pero también ternura. —¿Tú crees que fue ella? —preguntó en voz baja—. ¿Tu ex? Me quedé en silencio. No quería afirmarlo sin tener pruebas, pero todo en mi interior me decía que sí. María José era capaz de eso y más. La vibración del celular me interrumpió. Era Larec, mi asistente. —¿Sí? —contesté sintiendo la ansiedad acumularse. —Noah —dijo del otro lado con voz grave—. Lo confirmé. María José filtró las fotos. También pagó a un paparazzi para que conf

