ARIANA No pude evitar reír, sintiendo mis mejillas arder ante esas palabras. —Yo creo que en unos años estaremos planeando una boda —dijo la señora Phoebe, con esa calidez, esa ternura de una madre y la picardía de quien sabía exactamente lo que decía. Me mordí el labio ya que tenía el corazón bombeando más fuerte de lo normal. No respondí, solo me limité a bajar la mirada, porque si abría la boca, no sabría qué saldría de ella. --- Dos días después, nos vestimos para el partido. —¿Estás lista para enamorarte más de mí? —fue lo primero que escuché al responder la videollamada. La imagen de Noah llenó la pantalla de mi celular. Estaba en el hotel, ya cambiado, con el traje n***o de Louis Vuitton que parecía haber sido diseñado sobre su cuerpo. Su cabello estaba perfectamente peinado,

