Evan. . . En estos momentos me sentía un gran hijo de puta. Y la única razón de pensar en esas palabras era por el simple hecho de follar con Demi para así llegar a Cataleya, pero en ese entonces eso no sirvió de nada ya que Cataleya rara vez ponía sus ojos en alguno que otro chico del campus. El único chico que tuvo y seguiría teniendo suerte era el gran cabrón de Hayden. Al ver a Cataleya salir del salón en dónde estuvimos a punto de, aunque sea darnos un buen beso tomé mis cosas y me dispuse en ir a la próxima clase. Esté último año podía decir que ya se estaba convirtiendo en mi favorito por la sencilla razón de compartir dos asignaturas con Cataleya. Llegué al salón y tomé lugar en las sillas del fondo, me mantuve con mis ojos en la puerta esperando a que entrará Cataleya, pero

