Capítulo 6.

2192 Words
Era una intranquilidad la que Aaron tenía, tanto así que a penas y tocaba su comida sentado en una banqueta del campus de la universidad con la vista al frente dejándose llevar por sus pensamientos. —Hola Aaron —le dice Nina con una voz seductora pero que a la vez se escucha tierna luego de habérsele acercado. —Pero qué mierda haces aquí —se había reincorporado de sus pensamientos. —¿No podías buscar otro lugar para trabajar? —hace un gesto con la cara y mueve la cabeza. —Pero no te pongas así, pensé que te alegraría verme, pero veo que no —le hace un puchero y voltea la mirada. —¿Cómo coño crees? —le interroga a modo de que no responda. —solo fuiste una chica para pasar el rato —medio sonríe de forma despreciable, pero a ella no parece molestarle demasiado esa actitud. —Mira —le regresa la vista. —hablamos después yo me voy —sin nada que decirle y en vista de que Aaron no parece querer nada que no sea verla lejos decide volver al salón de maestros. —Dios —coloca su mirada al cielo como si intentara encomendarse. —¿Yo qué hice para merecer esto? —Tú te metiste en estos líos bien solito —le dice Samantha que justo venía tras de él. Se encontraba sentada a unos pocos pasos y pudo escuchar toda la conversación, deduciendo lo que pasaba de manera inmediata ya casi que por experiencia. —Lo que me faltaba —dice cuando la ve. —bueno con lo metida que eres de seguro debes saber así que no te explicaré nada —se cruza de brazos y vuelve a recostarse en el espaldar de la banqueta. —Le debes explicaciones a mi hermana mejor dicho no a mí —intenta decirlo a modo de orden. — y espero no lo resuelvas con mentiras. —Oye mejor cállate —vuelve a mirarla con molestia. —y no me juzgues te recuerdo que tú también te acostaste conmigo —dice Aaron. Luego nota que Samantha queda un poco paralizada y no dice nada viendo de manera fija detrás de Aaron. —¿Qué te pasa? —voltea a ver lo que mira y es Nathan. Nathan que se había decidido hablar con Samantha, para luego haber escuchado tales palabras de la boca de un casanova como Aaron. —A ver, repite lo que dijiste si es que eres muy macho —llevaba furia en los ojos y ganas de sangre en los puños. —No es tu problema mejor déjanos —al ver que era Nathan no le daba tanta importancia y volteó la mirada nuevamente para conectar con Samantha y seguir hablando. —Si Amanda está involucrada también es mi problema —dice Nathan y Aaron vuelve a verlo siendo cogido del cuello de la camisa. —No lo diré repite lo que dijiste —iba en serio, pero en medio de toda la conmoción que se empezaba a ocasionar Amanda llegó con una mirada confundida. —¿Qué sucede? —se había asustado un poco. —Nada —dice Nathan algo sorprendido. —nada pasa Amanda —suelta de la camisa a Aaron y hace como si hubiese sido un juego. —Pero parecían pelear por algo grave —Amanda le dirige la mirada a su novio, pero este la ignora con una cara de molestia evidente por Nathan. —Solo jugábamos —insiste Nathan con una sonrisa. —Está… bien —no se convencía del todo. —amor, te espero en la salida. —Bien amor, voy en unos minutos —dice Aaron, ella se da media vuelta y camina en dirección al edificio principal en busca de sus exámenes. No quería ahogarse en pensamientos confusos y especulaciones, por lo que dejaría que las cosas saliesen a la luz por si solas. —¿Por qué no le dijiste a Amanda? Hubieses terminado con la relación —se dirige a Nathan, mientras Samantha se quedaba viendo a su hermana a la lejanía que ni siquiera había cruzado miradas con ella. —No soy como tú —responde Nathan con un tono menos molesto. —que le valen los sentimientos de los demás, también hubiese terminado con la relación de ellas dos y no quiero eso —se refiere a Samantha que en ese momento lo observa. —somos muy diferentes Aaron —con eso Nathan le dejó en silencio y se acercó a Samantha para decirle algo al oído. —Esto lo hice por ti y por ella, pero cuídate de este idiota y… lo siento —luego de decirlo se marcha sin nada que agregar. —Oye —Aaron intenta llamarle la atención a Samantha. —¿Quieres ir a comer con Amanda y conmigo? —parecía esperar una respuesta negativa por la forma en que lo decía. —No es momento de pensar en eso —contesta Samantha, sin evidentes ganas. —mejor ya vete Amanda debe estar esperándote... —pero Aaron la coge de la mano en ese instante. —Quiero que veas algo —dijo él con más seriedad, no parecía ser de sus típicas charlas seductoras. Ella estaba un poco nerviosa y sonrojada ya que le estaba tomando por la mano, y no sentía la necesidad de alejarse de él. La llevó a un lindo lugar en el último edificio de la universidad, lleno de muchas flores y con una hermosa vista a la ciudad desde un punto no tan alto, al parecer él tenía llaves para poder entrar ya que en la universidad nadie más que la directora y el conserje tienen permitido acceder. —Me alegra que te gustase —dice él al ver la cara de felicidad de Samantha mientras fotografiaba el paisaje que se podía apreciar. —eres la primera persona a la que se lo muestro. —¿Y Amanda? —ella le dirige la mirada. —Le teme a este tipo de lugares altos —da un pequeño suspiro y se tiende en el suelo para apreciar el cielo. —La conoces bien —Samantha sigue observándolo. —Como no conocerla si llevamos tanto tiempo siendo novios —sonreía al decirlo. —¿La amas? —era una pregunta fácil de hacer para Samantha, pero difícil de responder para Aaron. —No sé en realidad —realmente sus sentimientos navegaban fuera de rumbo. —¿Y por qué sigues con ella? —quería saber para matar su curiosidad, era extraño que siendo alguien que ha estado con distintas chicas se tome la libertad de estar con alguien durante cierto periodo de tiempo en una relación de novios. —Ella me ha ayudado en tantas cosas que creo que mi forma de pagarle sería estar a su lado —fue la respuesta de Aaron que desencadenó aún muchas dudas más dentro de Samantha. —¿En qué cosas? —preguntaba ella ya con algo de temor de que sus interrogaciones se hicieran molestas. —Me he dado cuenta de que a veces eres muy habladora —se ríe, luego de eso decide levantarse y sacudirse el polvillo de sus pantalones. —Debo irme, seguramente Amanda me debe estar esperando. —¿Huirás de ella? —él se detiene al escuchar la pregunta, pero no dice nada, continúa caminando después de unos segundos y Samantha solo voltea la mirada. —Huir de los problemas no es lo mío —dice Aaron en voz alta llamando nuevamente la atención de Samantha. No se detiene, sigue caminando hasta perderse de los ojos de ella. Y esas palabras que ambos sostuvieron quedarán sembradas por siempre esperando a ser regadas para crecer y convertirse en una realidad. Aaron como de costumbre va en busca de Amanda, ella todavía se encontraba en la sala de profesores para que sus exámenes de finales le sean entregados. No le falta mucho tiempo para graduarse, tiene veintidós años. Mayor que su hermana Samantha e incluso mayor que Aaron que solo tiene veinte. Después de una larga espera de al menos veinticinco minutos fuera de la sala de maestros, Amanda por fin sale sin darse cuenta de que Aaron le esperaba sentado en las sillas de afuera. —Parece que piensas en alguien que no soy yo —le dice a modo de broma al verla algo distraída. Ella voltea a los lados confusa hasta que da con él. —¿Me estuviste esperando todo este tiempo? —le sonríe y camina para acercársele. —seguro tienes hambre, deja que tu novia te invite algo de comer. —¿Te ha ido bien? —pregunta por los exámenes. —No ha habido uno con menos de diez o nueve —se siente orgullosa y lo demuestra con su cara de emoción. —Si sigues así los cerebritos de la NASA y los astronautas te tendrán envidia —golpea su regazo con la mano indicándole a ella que se siente. —Sabes que no pueden vernos así —le daba vergüenza, además de que se podían meter en problemas por conducta inapropiada. —Va, demos una vuelta —se coloca de pie y la coge de la mano para llevarle a fuera del edificio. —necesito mucho aire fresco —estiró sus brazos para desperezarse. —¿Has estado enfermo? —pregunta Amanda repentinamente. —¿Qué? —se echa a reír. —¿Me veo enfermo? —ella no dice nada. —realmente me siento bie… —se calla cuando nota que ella abre su mochila para guardar sus exámenes y sacar un sobre manila con los exámenes de Aaron. —Son tuyos —le indica ella. No estaba feliz al decirlo, y algo le molestaba. —reprobaste el semestre Aaron, has perdido la beca —él volteo la mirada y negaba con la cabeza, sabía bien lo que se había preparado en su contra incluso considerando de quien se trataba. —¿No dirás nada? —¿Qué quieres que diga? —voltea a verla y no parece importarle nada en absoluto. —No me jodas Aaron —bruscamente le entrega la carpeta. —tus malditos exámenes no pasan de tres puntos. Tres malditos puntos no te servirán ni para un título de barrendero idiota —era la primera vez que Amanda estaba tan molesta, demostrando sentimientos negativos de rabia. Aaron jamás la había visto de ese modo hasta ahora, le sorprendía lo cambiada que se veía. —¿Qué es lo que piensas? Respóndeme. —Supongo que ya no saldremos —dice Aaron. —¡Que me respondas la maldita pregunta! —exclama Amanda y se le acerca aún más. —Tienes tu vida casi resuelta —dice él sin esfuerzos. —pero no soy como tú. —Demasiadas cosas de ti me confunden y me preocupan —se aferra a la chaqueta de cuero que Aaron trae puesta. —solo quiero que confíes en mí una sola vez. —Me alegra que hayas obtenido las notas por la que te esforzaste. Estoy exhausto —se despega de Amanda y baja las escaleras hasta la papelera que se encuentra justo en la esquina derecha donde empieza la jardinera para lanzar su carpeta de exámenes reprobados. —Me voy a casa. —Aaron —dice ella en voz baja. Él voltea antes de irse y le sonríe, una sonrisa fingida con sentimientos genuinos de tristeza que se impregnaban en él. —No seré un bueno para nada, algún día estaré a tu nivel —se voltea y continúa caminando dejando esa sonrisa solo en la memoria de Amanda, borrándola de su propio rostro. Se quejaba constantemente de que le iba mal, el poco dinero que obtenía trabajando en un taller mecánico de vez en cuando se tendría que volver en algo más luego de haber perdido la única oportunidad que tenía de salir adelante. Dejó de concentrarse en sus estudios desde que empezó a salir con chicas, al verse con Amanda, y al hundirse en la desesperación que le trae el alcohol sin contar con algunos factores externos que empeoraron su situación. Esta vez su cabeza daba más vueltas que cuando se encuentra borracho, caminaba más que cuando iba desde su casa hasta el mercado más económico a por víveres, escuchaba voces cuando la calle estaba silenciosa, y veía la figura de Amanda alejándose. La piel y el suave tacto de Amanda se desvanecían de su ser, los ojos verde claro llenos de amor que siempre le esperan por las mañanas y la fragancia del cabello castaño rizado que deleitan su olfato cada vez que le abraza y posa su cabeza encima de los hombros de Amanda. Jamás olvidará la primera vez que la vio, desinteresada del amor, pero con el corazón enorme. Tanto como para partirse en mil pedazos y darles un poco a todas las personas que se sienten solas. El remordimiento ya le había comido hasta los huesos, le desmembraba el alma el hecho de que Amanda fuese tan especial, e inocente y siguiese confiando en que él sería siendo el hombre de su vida por la eternidad. Aquel con el que se casaría y tendría hijos, y comprarían una hermosa casa juntos llenándola poco a poco de amor, respeto, y de sonrisas. Los charcos de agua en el suelo reflejaban en Aaron cuando se veía, lo miserable que era por ser tan egoísta y pensar en sí mismo. Pisaba fuerte esparciendo el agua a los lados manchando sus botas con la misma mancha una y otra vez hasta llevarla de regreso a casa. Su reflejo en la ventana del autobús le da un aspecto de lástima por sí mismo. Poco a poco mientras avanza, ahí sentado esperando a llegar a su destino se da cuenta de que ha tocado fondo, y que su camino se ha finalizado a pesar de sentirse en movimiento. La arena que se volvía un barro espeso no le permitía avanzar, se hundiría en sus propios problemas solo, y solo tendría que salir de ellos o al menos intentarlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD