Un escalofrío le recorrió la espalda cuando escucho aquellas palabras. Sin embargo, solo asintió para que el joven se fuera satisfecho. Elizabeth se demoró más de lo necesario arreglando todo tratando de alargar la espera de su destino inminente. —¿Necesitan algo más?— cuestionaba a cada trabajador. Y cuando estos le decían que no habia nada mas que hacer y que le agradecían su buena colaboración, ella se desanimaba. Tan solo les habia tomado a todos alrededor media hora para recoger las cosas, limpiar y ponerlo todo en orden. No era suficiente. Sus ojos mieles volaron a la cima de la escalera. Elizabeth suspiro. ¿Por qué tenía miedo? Entonces recordó las palabras de Cardan “¿acaso ya consumaron su relación?” ¿Consumaron? ¿Acaso eso debía hacerse? James jamás menciono nada par

