Capitulo 4. Fiebre

1293 Words
Ema volaba de fiebre, completamente ajena a los intentos que estaban haciendo a su alrededor, especialmente el médico para poder revisarla y medicarla. Ya que a pesar de su estado. En su locura febril, se resistía. —Creo que lo mejor sería llevarla a un hospital— dijo el médico. —Viste, es lo que yo vengo diciendo — le dijo Nico a Tammy con cara de "te lo dije". Tammy, que en ese momento estaba reclinada sobre la joven fue tomada del brazo por esta. — Por favor el hospital no —le dijo con ojos suplicantes. A pesar de su fiebre, recordaba los años en El infierno. Los médicos no eran más amables que los custodios del lugar. Aunque en ambos casos se suponía que estaban para velar por los niños. Tampoco olvidaba la revisión a la que fue sometida poco antes de ser subastada. Hasta el ano le revisaron, y ella pobre ilusa todos esos años creyendo q tenía 'suerte' porque nadie la había tocado. Y solo era que la estaban reservando como cordero para el matadero. Cuando ese médico corroboró lo que ellos ya sabían -que era virgen- el director del lugar dijo: — Excelente, con su belleza y su virginidad intacta, la venderemos a un alto precio— Pero eso había sido mucho más temprano. Y la joven en ese momento estaba muy sonrojada y con la piel ardiendo, Dentro de la mansión Rosseto. Tammy levantó la mirada y observó tanto a Nico como al médico. — ¿Se podrá hacer algo desde aquí? — preguntó con un hilo de voz. El médico se levantó las gafas que tenía posadas sobre su nariz y movió la cabeza. — Quizás pueda darle un antibiótico de amplio espectro pero lo ideal sería que le tomaran una radiografía para verificar qué es lo que tienen los pulmones... Yo creo que es neumonía.— dictaminó. — Tammy , si le llega a pasar algo a esta chica, si llega a morir aquí...vamos a tener problemas — le dijo Nico mirándola seriamente. Ella no podía dejar de compadecerse por la joven que se retorcía en la cama inmersa en su delirio por la fiebre. — Es evidente que algo le pasó y no quiere ir a la policía...debe haber una razón— insistió Tammy. Hizo una pausa, miró al médico luego a la niña nuevamente. — Dele el antibiótico y veamos qué pasa — sugirió. Nico se cruzó de brazos trabó la mandíbula y endureció su rostro, estaba completamente en desacuerdo. Se tomó el rostro con una de sus manos estaba cansado — Esto nos traerá problemas — repitió. — Bueno pues que nos traiga problemas— le contestó ella mirándolo obstinadamente. El médico suministró la medicina en uno de los brazos de la niña con una inyección directamente en sus venas. Tenía la piel tan blanca que las venas azules se podían ver con facilidad. — No es solo lo de los pulmones...está mal nutrida — susurró el médico. Tammy acarició la frente de la joven con algo parecido a la ternura. Nico estaba junto a la ventana cruzado de brazos, la observaba. — Quizá deberías plantearte la posibilidad de tener un hijo — le dijo con cinismo. Ella levantó la mirada y lo miró con reproche. — Eres un imbécil — espetó y siguió atendiendo a la joven. — Bueno yo volveré mañana —dijo el médico interrumpiendo el intercambio. —Sí, está bien doctor...Gracias. Espere que lo acompaño hasta la puerta — le dijo Nico que salió de la habitación con el médico. —Agua agua — Pidió Ema agitada. Tammy sirvió un vaso con una jarra de agua que había traído y apoyado sobre la mesa de luz y acercó el vaso a los labios resecos de la joven. También la había cambiado pues traía una bata de raso sucia, la había limpiado y puesto uno de sus camisones. —Aquí tienes — le dijo y la ayudó pasando su mano por detrás de su cabeza que pudiera tragar. Ema agarró a Tammy fuerte de su brazo. — Por favor. No dejes que me lleven— le suplicó con los ojos febriles —ellos iban a venderme... iban a venderme — repitió. Tammy se quedó un poco impactada. Más no sorprendida. De dónde ella venía, pasaban ese tipo de cosas y también peores. Solo esperó hasta que la medicina hizo efecto y la joven finalmente se tranquilizó y concilió el sueño, para salir de allí, al menos por un momento. Luego se turnaría con Miles para chequearla, ya lo habían acordado previamente. Nico estaba en la habitación de junto, acostado con su laptop. — ¿Y? ¿ está mejor ? — preguntó, con lo que le pareció a Tammy un dejo de sarcasmo. — ¿ Qué te pasa acaso no tienes corazón? ¿ no ves que es una criatura que está mal?.— le gritó indignada Nico volvió sus ojos a la pantalla del computador. — Cuando la observo todo lo que veo es el significado de la palabra problema en mayúscula, tatuado en su frente — murmuró él. — ¡Me dijo que le iban a vender!!! — espetó Tammy molesta con él. —Debe estar delirando... — Claro que está delirando , pero ¿y si realmente le iban a vender ? ¿sabes lo que hacen con las niñas como ella no??? —de solo pensarlo a Tammy se le erizaban los vellos de todo su cuerpo. — ¡Ay por favor! ¡Esas cosas pasan en las películas solamente! Solo es una niña con fiebre... quizá incluso se fue de la casa porque se peleó con los padres quién sabe... — Padres abusadores únicamente , porque tenía la piel de la espalda llena de marcas de golpes viejos Nico en ese momento la miró. —Claro tú saliste de la habitación cuando el médico la revisó. Entonces no has visto su espalda llena de marcas — Con más razón habría que llamar a la policía — ¡Ja! La policía no es garantía de nada...— exclamó ella con amargura pues lo sabía mejor que nadie. Hacía años la policía había matado a un novio de Tammy cuando le habían detenido con el auto solo por el hecho de tener la piel un poco más oscura... desde entonces ella no confiaba en la policía. — Esto no es lo mismo y lo sabes — le dijo Nico conocedor de esa historia. — Los policías son lo mismo en cualquier lado... solamente están para la gente privilegiada. A una niña como ella qué es "basura blanca" que te piensas,¿ que le prestarán atención? Por algo no quiere a la policía, quizá ellos mismos están involucrados... — Estás exagerando...— le dijo Nico — Yo también fui "basura blanca" una vez, créeme que sé de lo que te hablo — replicó ella — Eres tú quién está minimizando — dijo e hizo una pausa — Tú sabes que yo te quiero... hace años que nos conocemos pero últimamente te desconozco. Parece que no tuvieras corazón. No tienes empatía, no tienes sensibilidad ...¿no te da ni siquiera lástima o pena?— le preguntó frunciendo su ceño. Nico cerró su PC y la apoyó en su mesita, luego se sacó sus lentes y los apoyo arriba de la computadora. — Mi falta de empatía no parece preocuparte cuando estoy dándote placer...— le dijo él tocándole un brazo mientras ella se estaba acostado. Ella lo retiró con violencia. — Realmente no estoy humor — le dijo ella de mala manera. — Bueno como quieras — él apagó la luz , y ella apagó la suya. Cada uno se fue a dormir mirando para un costado diferente.
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