Hubo un momento de silencio tenso mientras nuestras miradas chocaban, el conflicto y la amargura flotando en el aire entre nosotros. El pasado doloroso parecía pesar más que cualquier intento de reconciliación. Sin embargo, vi un destello de tristeza en los ojos de mi abuelo, una chispa de arrepentimiento genuino que me hizo dudar por un instante. — Max, entiendo que no puedo borrar el pasado ni cambiar lo que he hecho. Pero quiero que sepas que he vivido con el peso de mi culpa durante todos estos años. Cada día me duele el daño que causé a tu madre y a ti — su voz quebrada revelaba una vulnerabilidad que nunca había visto en él. Mis defensas comenzaron a ceder, aunque luché por mantener mi expresión implacable. Era difícil no notar el dolor genuino que mi abuelo estaba mostrando, el do

