Al día siguiente, muy temprano, Perla se dirige a ver a su madre, sentía mucha motivación, ya que había pasado mucho tiempo desde la última vez que logró verla. —¡Buenos días! Soy Perla Ferrari. —Buen día, la doctora Alicia le espera en su consultorio, está en la última puerta a la derecha. Ellos se dirigen donde se encuentra la doctora, y esta los invita a tomar asiento. —Le había estado llamando y no me pude comunicar, tengo meses sin saber de mi madre y quiero llevarla a otro lugar. —Sra. Perla y Sr. Anderson, primero que todo sean bienvenidos, aquí tengo el cuadro clínico por el que atraviesa su madre. Ella tiene un diagnóstico muy cerrado; es bipolar extrema, también sufre demencia y su nivel de agresividad cada vez es más fuerte, lo que no terminamos de investigar es porque

