Al día siguiente el sol resplandecía, todo se sentía perfecto, el amor rondaba por los aires. Estaban realmente felices, los dos se vistieron y se dirigieron a su trabajo, se les veía radiantes. —¡Buenos días! Sra. Perla!, el Sr. Kevin quiere una reunión con usted. —Cuando regrese lo hace pasar, le dice que lo espero y por favor tráeme café. Laudy sentía celos de Ana y Perla, ya que habían entrado como secretaria y son las esposas de dos grandes CEO. Cuando ella regresa a su escritorio, recibe la información sobre una junta y Perla debe estar presente de inmediato. —La esperan para una reunión en la sala de juntas, allá le serviré su café. —¿Quién me convoca? —El Sr. Anderson allá están todos reunidos, me informan que solo falta usted. —¡Perfecto, gracias!. - Ella toma una ca

