La solución que necesitas.

1385 Words
Perla salió temprano de la oficina. Aunque sabía que Derek no querría entrar a un lugar tan honesto y feo como decía Kevin. Ella organizó todo y lo dejó ordenado y listo para recibirlo. Luego se vistió y mientras esperaba las 9:00 se quedó revisando las propiedades y pertenencias que le había dado Derek. ¡Tock! ¡Tock! ¡Tock! Perla se levanta y abre la puerta, llevándose la sorpresa de ver el hombre más guapo y deseado por todas las mujeres de ese país. Es que se veía tan guapo, imponente e inalcanzable "todo un bombón". —¡Buenas noches, Perla! ¿Acaso no me vas a invitar a pasar? - Se queda curioso frente a la puerta de entrada. —Si quiere nos sentamos en el parque del frente. —¿No quiere que entre a tu casa y me invitas hasta aquí? —No es eso Derek. Solo que mi casa es muy humilde y pienso que no es digna de un hombre tan importante. —Si una mujer tan bella, brillante y exitosa es digna de vivir aquí, ¿Por qué no sería yo digno de visitarla? Derek entra a la casa y la observa. A pesar de lo humilde, todo es muy bonito. Ella tiene muy buen gusto para la decoración. —Perla huele muy rico ¿Acaso también cocinas? —¡Así es Derek! Pero ven a sentarte para que hablemos. —¡¡Ah no!! Primero debes darme alimentos, insisto, huele muy rico. Perla le sirve la cena y se sienta con él a la mesa. Él no dice nada, solo disfruta de la cena mirando a Perla, poniéndola rápidamente incómoda. —Perla ¿De verdad esto lo has cocinado tú? Tenía años que no comía en una casa. Creo que esto me hacía falta. —¿De verdad? - Aunque ella se lo niegue, ese hombre está comestible. —¡Así es! Y cocinas muy rico, por cierto. Perla se queda mirando a Derek y para no quedar atrapada en esos ojos tan bellos y encantadores cambia el tema. —Estuve mirando los documentos de tus propiedades. ¿Estás seguro de querer dar este paso? —Después de la grandiosa sugerencia que me diste para la empresa de España, estoy dispuesto a invertirlo todo. —Pero piensas vender tus acciones en World Technology. Esto luego te hará falta Derek. —Estoy desesperado Perla. Ya le pedí ayuda a mi padre y me dijo que invertirá en su empresa. No quiso ayudarme. —Derek. Yo conozco el proyecto y sé que lo vas a lograr. Por eso te diré algo, pero necesito que mantengas el secreto. —Si con lo que me digas me ayudas, lo llevaría conmigo a la tumba. —Si te das cuenta, tu hermano me visita muy a menudo. Cada vez que entra a la empresa para ser precisa. —Sí, ¿Qué me dirás, que eres mi cuñada? —¡No! Eso es lo que quiere tu hermano. Pero no solo porque le atraigo, también es por el convenio de tus padres. —No entiendo Perla ¿Qué convenio? —Tu hermano me contó que tus padres tienen una cuenta con 10 millones de dólares para él, primero de ustedes en contraer matrimonio, según lo que él me había dicho, tu padre quiere respaldar su estabilidad. —¿Qué dice? Pero yo no he escuchado hablar de ese asunto. —Tu hermano me contó que su madre se lo informó para ayudarlo, pero que solo ella y tu padre saben de ese acuerdo y le contó a Kevin, ya que él necesita dinero con urgencia. —Se me hace raro que no se haya casado Kevin. Es una buena suma de dinero. —Pues debes adelantarte y casarte. Así no pierdes tu proyecto. —¿Casarme? Nunca he pensado en eso. —Pues debe pensarlo. Es la solución que necesitas. —Cuando estés instalado puedes contar conmigo en todo. Tengo un pequeño proyecto que te ayudará bastante para atraer posibles inversionistas. —¿Por qué me ayudas, y por qué no aceptaste a mi hermano? —Yo a tu hermano lo quiero bien lejos. Odio las personas despistadas e inmaduras y menos después de lo que me dijo que tenía planeado hacer con el dinero. —No me gustaría engañar a mis padres para mi propio beneficio. Es algo que me he establecido desde muy joven. —Derek, necesitas ese dinero, si no lo haces tú, lo hará Kevin y pondrá un burdel en Las Vegas. ¿Cuánto cree que durará ese dinero? —Esto sí, me tomó de sorpresa, Perla ¿Tienes algo fuerte que brindarme? Alcohol para ser exacto. —No tomo alcohol. Pero puedo pedir que nos traigan algo o mejor puede ir a su apartamento y pensar en lo que debes hacer y cómo lo harás. —No me eches por favor. Esta casa se siente como un hogar. —No te estoy echando, solo es para que pienses mejor, pero voy a pedir que traigan algo para que tomes y te relajes. —¡Pues no! Iremos al supermercado, tú ven conmigo. Ambos fueron al supermercado y fueron tantas las cosas que Perla no tenía más espacio donde guardarlo. —¿Por qué aún vives aquí? Cuando mi padre te dio dinero suficiente para vivir en un lugar más grande y digno de una mujer tan brillante como tú. —Nunca han sido muy importantes los lujos extravagantes para mí. La única responsabilidad que tengo es mi madre y ella va mejorando, lento pero hay esperanzas. —Eres una verdadera joya como lo dice tu nombre. Derek toma del whisky que se preparó y se queda pensando. —Tienes la solución que necesitas. No pierdas más el tiempo. —Perla mi orgullo no me permitirá hacer ese fraude, solo pensarlo me desequilibra. —Lo mismo me pasaría si estuviera en tu lugar. En el momento que tu padre me depositó el porcentaje que acordó pagar. Hice unas compras para un nuevo software. Pero me gustaría ayudarte. —¿Un nuevo software? —Sí, debemos estar actualizados, incluso más que la competencia. —Has dicho que me quieres ayudar ¿Cierto? —Puedes contar conmigo. —Entonces este fin de semana nos casamos. —¿Qué dices, casarnos? —¡Ah, No! —Déjame explicarte Perla. Nos casamos, yo recibo ese dinero, puedo hacer la inversión y podemos ser socios. —¿Acaso dijiste Socios? Solo con esa pregunta él vio una pequeña entrada hacia una respuesta positiva.- Yo te necesito para hacer este negocio y lograr lo que quiero, y tú me necesitas para destacar la inteligencia que tienes y darte a conocer nacional e internacional. Cosa que con mi padre no obtendrás, por qué nada sabe de las cosas modernas. —Pero un matrimonio falso no me caracteriza Derek. —En la vida debemos arriesgarnos Perla y tenemos una oportunidad justo en nuestras manos ¿Crees que a mí me caracteriza un matrimonio falso?. —Y si acepto como serían las cláusulas. —Todas las condiciones las pones tú Perla. Solo debemos hacer que se vea real nuestro romance. Y cuando saquemos el dinero que recibiré, los devolveremos a mis padres. Hace un rato, mi madre llamó y le dije que estaba contigo en el supermercado. —Esto es mucho Derek. No soy de tu clase social, ni digna de ser una Anderson, así fuera de mentiras. Él la tomó por la barbilla, la miró a los ojos y le preguntó. —¿No conoces tu valor? Te comento que es muy alta Perla. Por eso solo confiaría en ti para arriesgarme. Me iré a mi apartamento, mañana necesito respuestas. Pero quiero que sepas que si no aceptas y estás decidida. Debes volver a tomar los documentos que tienes en tu poder. Necesito comenzar ¡Buenas noches! —Pero aún queda tu trago, las botellas están llenas. —Volveré y así cocinarás para mí nuevamente. Este será mi espacio de licores. Derek se sube a su lujoso Lamborghini y toma el camino a su casa, dejando a Perla con abundantes dudas e incrédula de tal propuesta. —No imagino vivir un matrimonio falso con un hombre tan irresistible. ¿Acaso es un juego del destino para mí?
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