Capítulo 2 Votos Matrimoniales

4501 Words
Pude escaparme unos días a Santorini, necesitaba tiempo para estar sola y componer algunas canciones. Cada mañana me despertaba con la sensación de que estoy por casarme y no conozco al señor Harrison, no encuentro información de él, ni fotos; es como si fuera un desconocido. Dentro de la carpeta que me dio su abogado está la información detallada de los negocios - Así que eres inversionista y CEO en Village Paradisse Tecleo el nombre de la cadena de hoteles y sigo sin encontrar fotos de mi futuro marido. Cierro de golpe la laptop. Es momento de que regrese, tengo miles de llamadas de la abuela y de la gente del señor Harrison. Estoy agotada por el viaje, como siempre me espera mi chofer Andrew, todos me reconocen cuando voy saliendo - ¡Nicole!, ¡Nicole! – gritan Sigo caminando, tengo prohibido dar entrevistas, me acomodo mi cabello, dejando ver aquel enorme anillo, dejo que le tomen foto; es parte del contrato. Lo único que quiero es paz. - ¡me puedes decir! ¿Dónde estabas? – Marianne me grita muy frustrada - En Santorini – respondí sin importancia - ¿Si sabes que tenemos solamente 1 día para la boda? – se da la vuelta - 1 día vuelve a repetir No me afecta en nada, “se supone” que debería estar todo organizado, me daba igual el banquete, pastel, decoración, hasta el vestido. Pensaba que el día de mi boda sería con alguien que yo amara, más bien que nos amaramos, que lo deseáramos. Subo a mi habitación y me llevo una enorme sorpresa; 10 vestidos de novia, desde Vera Wang hasta Carolina Herrera - Debes elegir uno, son de tu talla – miro a mi abuela con desaprobación - El que sea está bien – respondo con ironía – al parecer ya lo has elegido tú Mi abuela se da pequeños toquecitos en la frente y se va. Realmente no sé cuanto tiempo estoy viendo los vestidos; son demasiado hermosos, pero no hay alguno que… - Me gusta este – miro la etiqueta Óscar de la Renta Es ligero, puede que lo luzca increíble. Un corte sirena, hombros caídos, no tiene un escote pronunciado, en la espalda solamente lo sujeta un delicado broche realizado con flores, mangas largas; diría que es muy sofisticado, el velo va a juego con los detalles del vestido y no muy largo - Después de todo, ya tengo al elegido, solo faltan los… - ¡Zapatos! – dije emocionada Veo que también me mandaron algunos, esto si me encanta; tengo en mente el par ideal - Jimmy Choo, nunca me fallas – justo lo que necesito Eso fue demasiado rápido, debo felicitarme, por lo regular siempre tardo en elegir mi outfit; aunque no siempre es así. Ya fue mucha emoción por el día de hoy, así que me daré un refrescante y relajante baño de burbujas. Tengo un mal presentimiento, ¿me habré quedado dormida? O ¿aún es demasiado temprano?, miro el reloj de la mesilla de noche y en efecto, es tardísimo; no recuerdo que tenga algo importante que hacer. Así que vuelvo a dormir - Debes levantarte – mi gran idea de dormir más se ha esfumado - ¿puedes dejarme en paz? – la abuela va directamente a abrir las ventanas - Hoy es tu último día de soltera y como verás niña malcriada, tienes que prepararte para ir a tu nueva casa - Y ¿Qué quieres que haga? – me levanto de golpe – se supone que debieron de haber llegado Abro el gran armario y en efecto, ya no hay nada de mis pertenencias, solamente tengo la maleta que me llevé en mi viaje; sé que le molestó mi comentario, se da la vuelta y se marcha. Soy Noticia internacional, “nuevo escándalo, Nicole ¿Comprometida?", "¿Quién es el misterioso afortunado?", los mismos titulares. Millones de fotos donde muestran el gran anillo. Por lo visto Bentón está feliz, no deja de felicitarme por mi gran trabajo, hoy deberán de verme de nuevo en la nueva residencia; sin olvidar que aún no debo anunciar mi repentina boda y dejar en claro que no estoy embarazada. Decido darme un respiro, subo a la alberca; necesito pensar en mis grandiosos votos matrimoniales. La gran residencia del Señor Harrison parece sacada de una revista de arquitectura y tiene muy buen gusto. Tiene una gran vista, me acerco a admirar más - Es hermosa la vista - a lo lejos veo que hay dos albercas infinitas - Lo mismo dijo el señor Harrison – un hombre alto, cabello n***o y muy elegante me sonríe – me presento señorita Edevane, mi nombre es Jack y seré su mayordomo - Un gusto Jack – lo saludo- así que el señor Harrison está en ¿casa? - No señorita Edevane, él es muy tradicional y quiere ver a su prometida hasta mañana - ¡ah! – finjo sorprenderme - Le mostraré la casa – me indica que lo siga Estoy asustada con todo lo que veo, enormes salones de estar, comedor, cocina súper equipada, una cava de vinos, sala de juegos, estudio, biblioteca, gimnasio, sauna, piscina techada, habitaciones y más habitaciones, jardines, jacuzzi, dos albercas infinity, terraza equipada para un asado y enorme pantalla; sala de entretenimiento, yo diría que parece una pequeña sala de cine - Y finalmente su estudio – estoy en el paraíso – espero sea de su agrado - Me ha encantado – tengo lienzos por doquier, pinturas, pinceles – gracias - Es un placer, me retiro – que hombre tan peculiar Así que ha cumplido mi capricho señor Harrison, sigo admirando el lugar y hay algo que me llama la atención, es una caja y trae una nota Disfruta tu espacio creativo H. - ¡qué detalle! – dejo la nota Veamos que hay en la caja, al abrirla me encuentro con una libreta de pasta dura con mis iniciales; ¡es preciosa! Sigo recorriendo el magnífico lugar, me va a traer mucha paz estar aquí. Me quedo pensando un rato ¿Deberé de darle un regalo por la boda? Pero, ¿Qué podría obsequiarle? Tendré que investigar que le gusta al señor. Voy en búsqueda de Jack, pero no lo encuentro por ninguna parte y esta casa es enorme, me estaré perdiendo. No sé como carajos entro a una de las habitaciones, está divinamente decorada, almohadones dorados, rojos y blancos. - Así que aquí puedo tener acceso a la alberca - no me sorprende Admiro de nuevo la vista que tengo de la ciudad, podré acostumbrarme a esta tranquilidad. Sigo admirando esta habitación y llego a unas enormes puertas que al abrirlas, abro demasiado los ojos - Esto sí que es un armario - es mucho más grande que el de casa Recorro las filas enormes de vestidos, pantalones, Blassers, blusas, jeans, bolsos, zapatos, cajones llenos de lencería, joyas, lentes, relojes y mis favoritos ¡abrigos!, todo está ordenado, como me gusta; incluso hay el triple de lo que yo tenía. Al seguir caminando se prende la luz y me muestra que hay más en este closet - ¡también es de él! - pfff, me quedo sin palabras Trajes a la medida, camisas muy alineadas y por colores, zapatos de todo tipo, hasta hay deportivos; jeans, corbatas; uff, infinidad de ropa; así que también te gusta estar a la moda señor H. Al parecer aún no llega mi vestido de novia, así que dejaré que Marianne se encargue de ello, mientras seguiré buscando mi regalo perfecto para mi futuro esposo Seguía buscando el regalo perfecto, pero nada me gusta, necesito encontrar a Jack, escucho ruido en el garage, al parecer ahí debe estar. - Señorita Edevane, ha llegado su vestido de novia y regalos para usted- me mira - Necesito de tú ayuda Jack – me rasco el cuello - Dígame– sigue pendiente de la camioneta que está entrando al garage - No tengo ni idea de que regalarle al … A mi prometido – Jack me mira extrañado y asiente - Si me permite le puedo sugerir desde un llavero, hasta un yate; al señor lo complace con cualquier detalle – sonríe al ver mi cara - Eso no me ayuda, gracias Dejo que el personal se encargue de todo lo que ha llegado, sigo buscando alguna tienda que me puedan mandar el regalo mañana temprano Encuentro unos gemelos de oro blanco y una de ellas tiene la letra N, las compro al igual que un álbum para fotos. Le pido a Marianne que pase por los obsequios y que me traiga el reloj de papá, aunque no sé si deba. Es una gran joya familiar, pero le pediré que lo regrese cuando termine esta farsa. No he tenido ganas de hacer algo más, se supone que debería de salir a festejar, me organizaron una fiesta, pero preferí estar en mi nuevo hogar, viendo la tele, aburrida en esta enorme cama. - Me puedes decir, ¿qué demonios haces aquí? – Marianne está enojada - ¿trajiste lo que te pedí? – la miro furiosa - Si, aquí está – me da una caja negra y muy bien arreglada - Gracias – tomo la caja y la dejo en la mesilla - Entonces ¿ya nos vamos? – la miro de mala gana - No saldré, ¡déjame en paz!, quiero que mi última noche sea tranquila – sigo mirando la televisión - Tu abuela organizó esta cena para … - levanto la mano para que deje de hablar - Lo sé, pero no iré; quiero estar radiante para mí “gran día” – haciendo comillas en lo último - A veces no te entiendo, eres insoportable – sonrío con ironía - Ya te puedes ir, gracias – aunque sea mi amiga hay momentos que no la tolero y hoy es uno de esos días Por fin, un momento de paz, así que voy directamente a ponerme un pijama y me meteré en la cama. Mañana es el gran show. Jack me trajo el desayuno a la habitación, es muy atento, además me felicitó por el gran día - ¿sabes si vendrá mi prometido? – le doy un sorbo a mi jugo - No señorita – me quedo mirando la caja - ¿puedes enviarle eso? – le señalo la caja - es mi regalo de bodas - Claro, yo me encargo – toma la caja – dentro de 30 minutos llegarán a maquillarla - Gracias Jack- le agradecí por su ayuda Al salir de la ducha me encontré con mi maquillista de toda la vida, Alex, estaba tan sorprendido por mi repentina boda, quería todos los detalles, así que se lo resumí en que viajé a Ámsterdam, lo vi, me invitó a salir, acepté y no nos volvimos a separar, amor a primera vista. Todo el personal suspiró al escuchar mi patética historia, pero se la creyeron; después de tres horas, mi piel luce increíble, muy suave, el maquillaje es ligero, aunque pedí que los labios fueran un rojo intenso. Mi peinado es un moño adornado con una ligera tiara. No paran de decirme que me veo hermosa, me miro al espejo y tienen razón, luce muy bien mi cabello rojizo y estas sombras realzan mis ojos grises. La puerta se abre y entra la abuela con un sutil ramo de novia - Veo que por fin estás lista – sigo mirándola fijamente – es hora de que te pongas el vestido, los fotógrafos esperan Mis Jimmy Choo son demasiado cómodos, me coloco el ligero y trato de ponerme el vestido sola, no quiero ayuda de nadie; al terminar, miro mi reflejo en el gran espejo que hay en el armario. Se supone que hoy debe ser el día más feliz de mi vida y solo refleja tristeza - ¡niña! Ya sal de ahí – los gritos de la abuela hacen que desee escapar Abro las puertas y todos me miran sorprendidos, Marianne luce increíble con su vestido verde -Luces hermosa hija – la abuela y sus comentarios agrios - Gracias abuela - ¡Vamos!, hay gente esperándote – sale de la habitación. Me entran unas terribles ganas de llorar, pero no me lo permito Toda la casa se ve diferente, hay por doquier arreglos de flores, sigo caminando y también noto que hay demasiados regalos, no quiero imaginar de quién serán. Me espera mi chofer Andrew, pero esta vez en una Lincoln Navigator blanca - Señorita, usted luce hermosa – me abre la puerta de la camioneta - Gracias Andrew - sigo pensando en mis votos; al final tendré que improvisar Como siempre viajaré sola, toda la gente, incluyendo a la abuela van en diferentes coches. Algo de lo que no recuerdo, es ¿En dónde se va a celebrar la boda?, no estoy de humor para andar preguntando - Señorita Nicole, hemos llegado – miro por la ventana y veo la iglesia, reporteros y gente esperándome - Solo un momento – vuelvo a mirar a toda esa gente, la abuela es quién está dando las entrevistas - Ya la esperan – Andrew me mira por el espejo retrovisor - ¿Está segura de querer hacer esto? - No, desearía que nos fuéramos – vuelvo a ver a la abuela – pero tengo que hacerlo Bentón se acerca rápidamente para abrir la puerta y ayudarme a salir, me coloco bien el velo para que no vean mi cara. Ya estoy acostumbrada a que siempre me tomen fotografías, los periodistas no paran de gritarme que les dé unos minutos; solamente me limito a saludar y sonreír. Todos esperan mi gran entrada, así que sujeto fuerte mi ramo. Siento que me tiembla todo, miro a toda esa gente que ni conozco, me tomo mi tiempo para llegar al altar. Veo al que será mi futuro esposo, pero está de espalda y no puedo ver su rostro, mi abuela asiente. Creo que ellos son mis suegros; la mirada de aquel hombre me deja helada, está demasiado serio, así que trato de apartar la vista y termino tropezando con el vestido; un fuerte brazo me rodea la cintura - Ten cuidado cariño – esa misma voz Al verlo, mi corazón comenzó a latir más rápido, es tan apuesto, nuestras miradas se encuentran, sus ojos azules penetran mi ser. Huele jodidamente bien, hace que cierre un momento los ojos para poder inhalar un poco de su esencia; aquellos labios me regalan la más hermosa sonrisa -¿Estás bien? – me quedo sin habla, parpadeo varias veces para poder reaccionar - Si – respondo dulcemente - Bien – me toma de la mano y la besa Durante toda la ceremonia, sigue sujetando mi mano, incluso me da suaves apretones de mano. Observo que lleva mis regalos, extrañamente sonrío. - Es momento que el novio diga sus votos – mierda, tendré que improvisar Estamos frente a frente, siento como busca mi mirada, su mano toma con delicadeza mi cara y nuestros ojos se encuentran nuevamente - No es suerte que yo te ame, nuestros caminos se cruzaron sin pensarlo, el mismo destino nos unió para jamás separarnos – esboza una hermosa sonrisa y yo suspiro – quiero ser el único dueño de tus sueños, triunfos y anhelos, esa es la razón de tenerte hoy aquí, para que todos sean testigos de mi promesa, te amaré a pesar de las adversidades - Ahora el turno de la novia – sigue sujetándome la cara y tengo que parpadear varias veces, este hombre me ha puesto muy nerviosa - Si tú me amas, siempre seré feliz, y esto es un amor sin fin; te amaré hasta mi final, hoy y siempre. Aquí con la frente en alto te prometo amor eterno – no puedo continuar porque me pone un dedo en los labios - Bien ahora los anillos – veo que se acerca la abuela La ceremonia continua y él no ha dejado de sujetarme la cara, sigue observando cada gesto y cada risa. Pero me suelta cuando el padre le pide que me ponga el anillo - Yo Axel Harrison te tomo a ti como mi esposa, para amarte y respetarte; hasta que la muerte nos separe Hago lo mismo que él, tomo el anillo - Yo Nicole Edevane te tomo a ti como mi esposo, para amarte y respetarte; hasta que la muerte nos separe - El Señor, confirme con su bondad este consentimiento que se ha manifestado ente la Iglesia y les otorgo su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Ya puedes besar a la novia En ese instante me levanta el velo con mucho cuidado, estoy muy nerviosa; me rodea nuevamente con su brazo para pegarme más a él, se acerca lentamente y nos damos un profundo beso, se entrelazan nuestras lenguas. El beso es suave y delicado. Solo escucho que aplauden y nosotros seguimos besándonos, pero nos interrumpen, ya que debemos firmar los papeles. Mis mejillas comienzan a doler y tengo demasiado calor; miro a mi abuela y está más que satisfecha con lo que acaba de suceder. Observo como firma todos los papeles que le dan y me entrega su bolígrafo para que haga lo mismo. Tenemos un momento a solas - ¿Todo ha sido de tu agrado señora Harrison? – me pregunta - Si, gracias – contesto tímidamente Al salir, tengo que sonreír más de lo normal, debo ser una novia feliz, solamente saludo a la gente, se me ocurre darles un gran titular para los medios. Miro a mi esposo y sin dudarlo lo beso, llevo mi mano hacia su nuca para acercarlo más. Los gritos y las felicitaciones no cesan. - Es hora de irnos, nos esperan para la recepción – me informa Dejo que me guíe, pero me llevo una gran sorpresa al ver un Bugatti Divo Plata, me abre la puerta y me ayuda a subir, agradezco que sea un vestido ligero. Él rodea el coche y sube con elegancia, mete la llave y arranca el coche. Un gran silencio invade el momento. Quisiera preguntarle tantas cosas de esta repentina boda, miro mis anillos - Debes tener demasiadas preguntas, así que empecemos – tiene la mirada fija en el camino - ¿Qué quieres de mí? – no puedo evitar preguntarle - Cumple el trato, sé mi esposa – eso es inevitable - Sabes que apenas supe tu nombre – miré su hermoso rostro, no hizo algún gesto - Tendremos demasiado tiempo para conocernos Al parecer no me dice nada, solamente seremos un matrimonio falso -Pero quiero dejarte muy en claro: No será un juntos por contrato, será por una eternidad y yo estoy dispuesto a cumplirlo – suena tan real lo que me está diciendo Vamos llegando al puerto naviero de Miami, tenemos un acceso exclusivo, que es donde estaciona el coche -Hemos llegado – noto que desea besarme – tengo prohibido besarte sin tu consentimiento - Besame – digo con un susurro Baja del coche, me enoja que hiciera eso, así que abro la puerta muy molesta y al tratar de bajarme lo encuentro a mi lado, me besa desesperadamente, me sujeta con firmeza y recorre mi espalda hasta llegar a mis nalgas. Nos mordemos los labios, se aceleran nuestras respiraciones. En mi vida me habían besado así, es como si estuviéramos derrochando pasión. - Señor Harrison – alguien tose – los están esperando Me separo un poco de él y noto como saborea el beso - Maldición, debí de haber tomado otro camino – saca un pañuelo de su traje - Déjame – se lo quito y con mucho cuidado le limpio el rastro de mi labial Sabe perfectamente por donde ir, hay varios curiosos que nos ven pasar, otros no me reconocen. Llegamos a la entrada de Village Paradisse, puedo decir que el crucero es increíble. Todo el personal incluyendo el capitán nos dan la bienvenida -¿Solo será la recepción o nos vamos de viaje? – procuro no sonar muy nerviosa - Aquí será la recepción, lamento no poderte dar una luna de miel, mi agenda no me permite tomarme más que dos días – seguimos caminando Al fin llegamos al gran salón - Tu repentina boda nos sorprendió a todos hijo – tiene gran porte su madre - Ella es mi madre – me susurra en el oído – recuerda nos conocimos hace 6 meses - Lo he memorizado todo – respondo - Madre – suelta mi mano para poderla abrazar - ¿puedo llamarla Vivian? – hoy haré mi mejor actuación - ¡por supuesto querida! – su vestido de diseñador le hace honor – Tu padre está con los inversionistas de Sunset Palm - En un momento me reuno con ellos – estas situaciones son incómodas para mí - Deberías ir con ellos – trato de soltarme de su mano, pero me lo impide - Aquí estaremos esperándote hijo, quiero conocer a mi nuera – solo me mira - No tardo – a regañadientes me suelta, pero me vuelve a besar y se va Trato de ubicar a la abuela, pero no está por ningún lado, ni Marianne, la muy ingrata me ha dejado sola, no conozco a nadie y me estarán atacando con preguntas muy incómodas - Espero que te comportes a la altura de mi hijo y no nos des problemas – sabía que sacaría su lado arpía - Si habla por mi carrera, siempre seremos el foco de atención y de chismes baratos – por fin veo llegar a Marianne y a Bentón Me alejo de toda esa gente, sabía que esto era un gran error, les hago señas de que me saquen de ese lugar, discretamente nos alejamos. Marianne quiere decirme algo, pero debemos buscar un lugar adecuado para poder platicar - Esto no estaba planeado, solo sería la ceremonia y ya, pero ayer nos informaron de la celebración, por eso tu abuela no vendrá - me informa Bentón - No me sorprende que me dejara sola – trato de quitarme el velo - Yo te ayudo querida – Bentón siempre tan atento - ¿Señora Harrison? – al parecer es la organizadora – acompáñeme, le mostraré el camarote que puede usar para que se refresque Subimos por el elevador y no presto atención hacia donde nos lleva, únicamente quiero que esto acabe de una vez por todas. Entramos a la Suite de Lujo; Marianne y Bentón son los que se alegran con todo lo que hay. - En un momento vendrá el señor a reunirse con usted – se despide la chica - Gracias - miro como se retira aquella chica Tengo que arrastrar este vestido, quisiera quitármelo ya; tomo la botella de Champaña y me sirvo una copa, solamente miro como se divierten aquellos dos. En este momento desearía poder ser una desconocida, no estar en esta situación, ni mucho menos estar de escándalo en escándalo. Realmente estoy fastidiada. Me tomaré un tiempo, por el momento no tengo giras, ni presentaciones - Me tomaré un año sabático – doy otro sorbo a mi copa - ¿qué dices? – Bentón está horrorizado con lo que dije - Quiero estar lejos de todo, enfocarme en el arte y escribir nuevas canciones - Cariño, estamos tratando de conseguirte que hagas giras – cierro los ojos y dejo que hable Bentón Controlan todo, gracias a la abuela; desde que descubrió mi talento por la música ha estado manejando todo; no puedo soportar algo más - ¡basta! – grito – ya hice lo que me pidieron, estoy en este matrimonio que ustedes me metieron, ¿Qué más quieren de mí? – es inevitable que no llore - Nicole, perdónanos por hacerte pasar por esto, pero fue tu abuela la que insistió – veo muy preocupada Marianne por mí - Quiero estar sola – les pido que se marchen Me dejo caer en el sillón y sigo pensando en que debería de huir, pedirle al señor H. Que me dé mi libertad; escucho que se abre la puerta - Les dije que quiero estar sola – no escucho que respondan - ¿Por qué estás llorando? – me limpio las lágrimas, el señor H. me mira, pero no dice nada - Quiero irme, por favor - le suplico - Eso es imposible, mira hagamos esto lo más rápido posible y te prometo que nos vamos de aquí - parece un poco preocupado Sigo en el mismo lugar, no me muevo, solo digo que si y suspiro. Trato de tranquilizarme. Se sienta a mi lado y por alguna extraña razón me acurruco en su pecho, sus brazos me reconfortan bastante; el calor de sus manos. No quiero que este momento acabe, sé que sonará muy raro, tenemos de conocernos tan solo unas horas y estoy necesitando más de este hombre; el latido de su corazón me relaja bastante. - Señor los están esperando – nos interrumpen, mi momento de tranquilidad ha terminado - Enseguida vamos – siento su mirada Pero sigue sin decirme nada, trato de reincorporarme, pero no me lo permite, quiere que lo siga abrazando - Será mejor que nos apresuremos – siento como lentamente me suelta Mira cada uno de mis movimientos, es como si quisiera grabar este momento, trato de acomodarme el vestido; esa maldita mirada me hace sonrojar - Me he olvidado de darte esto – saca una caja de su chaqueta, y me muestra su contenido - Es preciosa – dejo que me coloque la delicada pulsera de oro rosa - Vamos – hasta el momento ha sido un caballero con todos estos gestos Realmente no sé en que piensa, pero está más relajado, incluso se ve mucho más juvenil; sigo mirando las facciones de mi esposo, la barba le sienta perfectamente, podría decirse que su cuerpo es de infarto, debe de gustarle los deportes, quizá practique ciclismo o Surf; nota que estoy más que embobada y sonríe. Hemos llegado al gran salón y me llevo con la sorpresa de que me carga con facilidad; eso me hace reírme de nervios - ¿Lista? – lo estoy viendo con amor - Si – digo nuevamente Abren las puertas y entramos; toda la gente emocionada aplaude y gritan de felicidad, solamente veo a mi marido, no me importa nada más. Veo que en el centro de la pista está nada más y nada menos que John Legend y comienza a cantar “All of me”. Me baja con delicadeza y sin dudarlo lo abrazo para comenzar a bailar, nos dejamos llevar por el ritmo lento, este momento lo disfruto bastante; jamás pensé que viviría algo así - ¿Te ha gustado mi sorpresa? – me dice en voz baja - Si - le doy un beso rápido La canción finaliza y todos aplauden y comenzamos a recibir felicitaciones. Podría decir que después de todo, este día no estuvo nada mal.
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