—¿Cómo lo haces? ¿Cómo puedes acostarte con completos extraños? —Era una pregunta que estaba en lo más interno de la mente de Matt; quería saberlo, necesitaba entender por qué Emily lo hacía. Matt no quería que la noche terminara, y por ello cuando salieron del restaurante, sugirió a Emily caminar por la playa de Seatle. Ella estuvo de acuerdo, proporcionándole a Matt una profunda satisfacción al saber que seguía interesada. Durante unos minutos, caminaron en un silencio amigable, el sonido del agua que rompía en el malecón y el estallido ocasional de risas y conversaciones de otros caminantes, eran los únicos sonidos que perturbaban la tranquilidad. Emily se mordió el labio y lo miró en la penumbra. —Cuando estoy con un cliente, es difícil de explicar, pero no soy yo quien está ten

