POV SHANE El día transcurría con la misma monotonía gélida. Sofía, tal y como acordamos, firmó el contrato de arrendamiento. Le di una copia para llevarla con su abogada el día de la audiencia. Entre más pruebas pudiera presentar de su estabilidad, mayor probabilidad tendría de ganar la custodia. Los días parecían haberse ralentizado. Estábamos a 7 de diciembre y yo sentía que había pasado el doble de tiempo. Deseaba que este mes acabara; aquel había sido mi deseo los últimos años. Pero este llegó con la determinación de perdurar más de lo que debía. Es como si este año todo hubiese confabulado en mi contra. Sobre todo, la presencia de Lía. Después del incidente del gorro rojo, me había aislado aún más. Había visto a Sofía en la distancia, su rostro pálido y tenso, sabiendo que yo er

