POV SOFÍA El coche de la señora Elvira se sentía como un santuario. Un espacio seguro, cálido y libre de Shane Vance. Lía, aferrada a su oso de peluche y con el gorro rojo puesto, estaba acurrucada a mi lado, demasiado silenciosa para mi gusto. Era viernes por la tarde, y el fin de semana significaba huir del santuario silencioso de Shane para instalarme en la pequeña casa que él, a través de su abuela, había arrendado. Era un paso vital hacia la estabilidad que mi abogada tanto exigía, pero cada logro venía acompañado de una nueva herida emocional. El aire en el coche estaba cargado de la escena de hacía solo diez minutos. Lía, siempre dispuesta a dar su afecto y sus besos, había querido despedirse de Shane antes de salir. Era la primera vez que se arriesgaba tanto después de la m

