6. Tenemos que hablar con nuestros padres. La prueba de sangre nos ha confirmado que estoy embarazada. Oh-no. ¡En verdad estoy embarazada de mis dos amores! Todavía no me lo creo. —Un mes y medio de embarazo Quizá sean dos —repite Drake, ahora que estamos de vuelta en casa. —¡Seremos padres! ¡Tenemos que festejarlo! —acota Duke por poco y se pone a saltar de un pie. Con las pastillas para las náuseas creo que estaré bien. No me voy a quedar al margen del festejo. —¿Con qué festejaremos, futura mamá? —me pregunta, besándome con tantas ganas que me hace sentir tan bien—. Cero alcohol, por cierto, eh —me toca la pancita que aún sigue como hace días, aunque ahora he perdido algo de peso por la falta de apetito—. Nuestro pequeño tiene que nacer sano —agrega él. —Tal vez sea pequeña —Dra

