18. Mi querido Drake ¿está celosito? Bell. Una hora después. Drake ha vuelto del trabajo, nos bañamos juntos. Es muy cuidadoso conmigo en la ducha, teme que me vaya a resbalar y ha mandado a poner varios antideslizantes en la ducha y en la tina. Salimos del baño y nos tumbamos en la cama. Me cuesta encontrar una posición cómoda, ¡La panza no para de crecer! pero mi Drake me lleva hacia sus brazos y nos quedamos un largo rato tendidos, en silencio, disfrutando del otro entre caricias. —¿Quién es esa muchacha? Me parece que la conozco de algún lado... —Drake me dice de repente. —La agencia la ha enviado. ¿Lo olvidaste? —Hermosa, cuando necesito los servicios de personal, no acostumbro a solicitarlo por la agencia de empleos. Tengo mis contactos especiales. Bueno, esto es algo extraño

