Capítulo 1 | Reencuentros y Anuncios Desagradables I.
Charlotte Atlas.
Camino tan rápido como puedo, mi madre sabrá que está planeando mi padre. Él sabe perfectamente sobre mi viaje para inspeccionar el terreno para un nuevo restaurante y ver cómo llevan el asunto de la publicidad, y esas cosas, pero ha decidido que es mucho más importante que yo me quedé hoy en casa, a ser partícipe de la cena que tendrán de manera tan inesperada con la familia Maxwell.
Papá sabe que para mí es más importante hacer bien mi trabajo y aprender a hacerlo aún mejor si en el futuro debo asumir la presidencia de la empresa. Y de igual manera está pidiéndome, o más bien ordenándome que asista a esa cena hoy y deje el viaje para otro día.
Si tiene razones ocultas por las que requiera mi presencia en esa cena, mi madre me lo dirá.
—Señorita Atlas. —dice la asistente de mi madre cuando llego al bufete de abogados del que es dueña—, señorita, disculpe. La señora Simon está ocupada por ahora. —frunzo el ceño.
—Buen día. ¿En verdad mi madre está ocupada o no...? —ella sonríe y niega con la cabeza.
—Realmente está ocupada, está ayudando a unos de los abogados con uno de sus casos. —asiento sin querer añadir nada más.
—¿Cree que le tomará mucho tiempo...? En serio debo hablar con ella, pero también tengo un poco de prisa.
—Veré si puedo comunicarme con ella. Pero no estoy asegurándole nada, señorita Atlas. —respiro profundo y asiento, mientras que ella se marcha por el mismo pasillo donde está su pequeña oficina.
Suspiro y me siento en la sala de espera fuera del despacho de mi madre. O ella sabe algo y no me lo dirá, o simplemente si está ocupada por el momento.
—¿Charlotte...? —escucho la voz de Scott Turner, el mejor amigo de mi madre y por un momento casi enemigo de mi padre. Sin embargo, Scott entendió y se casó antes que mis padres, pero, aunque no le gustará sigue siendo parte de la familia y más aún cuando aceptó ser mi padrino.
—Padrino. —me levanto y él no tarda en abrazarme—, es un gusto verlo. Supe que su esposa dio a luz a su segundo hijo y por ello tuvieron que salir del país por unos meses. ¿Ya podremos conocer al nuevo integrante de la familia Turner? —él me sonríe y denota clara felicidad.
—A la nueva integrante querrás decir, es una niña. En cuanto nuestras familias tengan un momento, por supuesto que los invitaremos a conocerla. —sonrío ante lo que dice—. ¿Estabas buscando a tu madre? —muevo la cabeza, asintiendo—. Puedes pasar, era conmigo con quien estaba ocupada.
—De acuerdo. Entonces entraré, padrino. Ah y espero pronto la invitación. —él asiente y se despide para desaparecer por el pasillo que lleva a la salida.
Enseguida, camino al despacho de mi madre, una vez obtengo su permiso para ingresar, eso hago.
—Charlotte, hermosa. ¿Qué haces aquí? —me pregunta un poco sorprendida.
—¿Sabes algo sobre la reunión de esta noche con los Maxwell? —ella suspira y asiente. Nunca ha sido de darle la larga a algo.
—Ibas a enterarte de cualquier manera, así que por qué no prepararte. Siempre te hemos hablado de lo importante que es seguir manteniendo el legado que tiene nuestra familia, por más que tu familia paterna odie mi unión con tu padre...
—No me gusta el camino que está tomando esta conversación, mamá.
—Tanto Riccardo como Antonetlla Maxwell han estado de acuerdo en que lo mejor para ambas familias sería unirlas, por medio de nuestros respectivos primogénitos y herederos. —escucho con atención lo que dice.
—¿Casarme? ¿Ahora? ¿Con el egocéntrico de Nyx Maxwell? —mi madre cierra los ojos y me mira con seriedad.
—Es una opción.
—No, deja de ser opción cuando ustedes deciden organizar una cena solo con él y conmigo juntos con ustedes allí. Ni siquiera tenían la intención de preguntarme. No quiero ser la esposa de ningún hombre rico, son insoportables. —mi mamá se ríe.
—Tu padre es un hombre adinerado, Charlotte.
—Madre, entiendo que fusionar a dos de las familias más poderosas del país sería un logro y evento monumental, y aunque parezca un capricho, sabes que no lo es. No me criaron y educaron para que estuviera a la sombra del hombre que se convierta en mi marido. Y ahora estoy… —mamá me interrumpe.
—Estoy segura cariño que no es un capricho. Y ni tu padre, ni yo esperamos que vivas tras la sombra de Nyx Maxwell, pero creo recordar que no veías justo que tu hermana no fuera quien se convierta en presidenta de Atlas Finance. ¿Cierto...? —frunzo el ceño, están jugando conmigo y lo que quería.
—Sí, no me parecía justo, porque creía que Marie podía tanto como yo ser la presidenta, pero ahora ella... —no me deja terminar.
—Ahora puedes darle la oportunidad a tu hermana de ser la presidenta... —suspiro y aprieto mis labios en una línea.
—Eso se llama jugar sucio, mamá. Y los Atlas no hacemos tal cosa. Siempre somos justos y correctos. ¿Está tratando de manipularme Abogada Simon...? —ella frunce el ceño. Odia que le hable así.
—No te estamos imponiendo esta boda, Charlotte. —pongo los ojos en blanco.
—Técnicamente lo hacen, madre. Me sorprende un poco, pero no se de quien de ustedes me molesta más.
—Este es el asunto, Charlotte. En unas semanas, casi un mes, cuando esperamos podría anunciarse tu compromiso con Maxwell, también será la apertura de una nueva cadena hotelera que...
—¿Hablas de la nueva cadena hotelera de los Caruso? —ella asiente.
—Veo que estás informada.
—Como siempre, es mi prioridad estar atenta a eso también. Debo prevenir posibles competencias para nuestras empresas... —mi madre sonríe, orgullosa.
—No comprendo porqué dejarle el derecho de presidenta a Marie, cuando eres perfecta para el puesto.
—Y Marie sería igual de buena o más, si estuviera haciendo mi trabajo, mamá.
—Lo sé, cariño. Sé que mis niñas harían todo de manera excelente, por algo son mis hijas. Pero cada una tiene algo en lo que destaca y tú, lo haces en esto. No puedes negártelo ni a ti misma. —niego con la cabeza—, como te decía, ese día, como sabrás, se espera que ellos obtengan una crítica muy buena y sus ganancias se disparen, lo que los hará...
—Sé por dónde vas. Esperan que la noticia de mi compromiso con Maxwell opaque su felicidad y que él y yo seamos el centro de la prensa. ¿No es así...?
—No pude haberlo dicho mejor. Has aprendido bien de qué se trata todo esto. Tengo entendido que la familia Maxwell asistió a la misma vela que la nuestra hace cinco años cuando aún estabas en Francia. Hemos preparado todo para que fuese allí donde comenzaron a interactuar, para que no sea tan repentino. Además, luego del compromiso tendrán más tiempo para conocerse en verdad. —no me cabe en la cabeza que ella crea que realmente voy a aceptar esto.
—Madre, no sé qué...
—Haremos un contrato, Charlotte. Especificaremos muchas cosas en él. En caso de que se dé, solo será por tres años. Y de ser necesario el divorcio, se llevará al cabo de un año de casados. Por supuesto se consultará contigo y con Nyx Maxwell sus dudas o algo que quieran añadir.
—¿No hay manera existente en la que pueda escapar de esto o si...? —ella se encoge de hombros.
—No voy a preguntarte si necesitas dinero para lo que vayas a utilizar esta noche, porque sé perfectamente que lo tienes, así que, trata de verte aún más hermosa.
—Si voy a casarme con él, no va a fijarse solo en mi físico. Tiene que saber que no soy solo un adorno para su casa y mucho menos alguien a quien solo va a usar. —mi madre asiente gustosa ante mis palabras—. Que quede claro que no he aceptado aún, todo depende también de lo que suceda en esa cena. Me retiro, madre, nos veremos en la noche. —salgo una vez ella se ha despedido también.
Al salir del establecimiento ingreso a mi auto y manejo de inmediato hacia la empresa. Si voy a faltar a mi viaje de revisión, entonces quienes iban conmigo y las personas que nos estaban esperando deben de enterarse que el viaje se pospone, porque de ninguna manera voy a dejar de ir.
—Joselyn, necesito que te comuniques con el personal a cargo de la construcción del nuevo restaurante. —digo apenas escucho por medio del audífono que la llamada fue aceptada.
—¿Qué desea que les diga, señorita Atlas? —pregunta ella.
—Informales que por cuestiones personales que requieren mi presencia y que son urgentes, el viaje se pospone hasta dentro de cuatro días. Hazles saber también que espero, sepan disculpar y entender mi situación. Y que, aunque sea mi responsabilidad atrasar la fecha de inspección, nadie debe faltar dentro de cuatro días. —hablo lento mientras la escucho teclear todo lo que le digo.
—¿Algo más señorita Atlas...? —cuestiona.
—Sí, asegúrate de cambiar la fecha de los boletos de avión y de buscar el lugar de hospedaje para todos, por favor.
—Bien. Le enviaré las opciones de lugares para hospedarse por correo.
—Gracias, Joselyn. Prepara todo lo que haya porque debemos terminarlo antes de las siete de la noche. —le informo. Pero sé que no tendrá problema.
—Como diga, y señorita Atlas, podría darse un poco de prisa, hay un hombre aquí que desea hablar con usted. —frunzo el ceño ante sus palabras.
—¿Te dijo el señor su nombre...? —pregunto mientras mantengo mi vista fija en la carretera.
—Sí. Dice que es el señor Nyx Maxwell y que desea hablar urgentemente con usted. —aprieto el volante en mis manos—. ¿Señorita...? ¿Me escuchó...?
Nyx Maxwell...
—Sí. Dile que tenga un poco de paciencia, y que llegaré unos minutos, estoy en camino. Gracias, Joselyn. —cuelgo la llamada una vez obtengo una confirmación por parte de mi asistente.
—...