—Puedo saber cuando es el viaje —doy media vuelta para quedar frente a frente y cuerpo a cuerpo. —Estaremos el tiempo necesario para poder dejar un personal capacitado para llevar a cabo correctamente las funciones de la empresa, no te preocupes por nada —suaviza sus palabras y yo acerco mis labios a los suyos—... Amor, no te conviene provocarme porque no soy responsable de lo que podría hacer el león que llevo dentro, sabes que no me puedo contener ante tus encantos, ¿será posible que tengamos tiempo para el segundo round? —él muy pícaro me sonríe con malicia. —Te amo mi vida, pero los niños nos esperarán y sabes cómo reaccionan si su desayuno no está listo a tiempo —le advierto. Mis hijos son encantadores, pero también son unos consentidos… De repente me sobresalto al escuchar

