*** Cuatro horas después logré terminar la llamada con Edmon y eso fue porque han tocado el timbre de mi dormitorio insistentemente, y cuando me decidí abrir ya no había nadie, ¿quién sería? Le resté importancia y me fui a la cama porque tengo que estudiar un poco, aunque para mi desgracia estoy bostezando frecuentemente. Aaaahhh… Quiero más fuerzas. El tiempo lo tengo medido ahora, es que no contaba con demorar tanto tiempo hablar con Edmon, se nos fue cuando le enseñé el dormitorio completo para luego ser obligada a mostrarle como cocinar, ya que el muchacho quería ver si cocinaba y si estaba comiendo como se lo estaba diciendo. Fue tan larga la conversación que hasta llegué a pensar que él estaba conmigo, ¡ya sé que es una completa tontería! En un “hasta mañana o hasta el sábado en

